Entrevistas del Comunicador Social
Luis Reinaldo Franco Restrepo
Carlos Gaviria Díaz
Senador y Presidente del Frente Social y Político FSP

MM: ¿Es posible la unión de los opositores con miras a las próximas elecciones presidenciales?
Esta propuesta se hizo primero en Alternativa Democrática donde estuvimos tratando durante dos días la situación actual del país y llegamos a la conclusión de que estábamos frente a una propuesta de extrema derecha autoritaria muy peligrosa para el país, no sólo desde el punto de vista del orden público sino también desde el punto de vista económico; es una propuesta completamente neoliberal. Rápidamente el Polo Democrático replicó, es decir, hizo lo mismo que habíamos hecho nosotros, llamar a una unidad a los grupos, no únicamente de izquierda, sino también a los grupos democráticos porque la que está amenazada es la democracia en Colombia y, por tanto, los demócratas de todos los sectores debemos hacer un frente unitario. A eso convocamos nosotros, a hacer un frente unitario y a tratar, incluso, de fijar reglas para elegir un sólo candidato a la Presidencia de la República y, en lo posible, también listas únicas a las corporaciones.
MM: ¿Usted cree que el conflicto que vive actualmente el país tiene una salida diferente a la guerra?
Claro que sí. Justamente, nuestro esfuerzo va en ese sentido, queremos demostrar que la única propuesta no puede ser la del presidente Uribe, por demás guerrera, sino una propuesta democrática, en donde el consenso y el diálogo tengan prelación. Y que no se diga que esa propuesta fracasó con Pastrana porque lo que realmente fracasó con él fue un esquema muy pobre de paz. Estoy convencido que la paz hay que intentarla por muchas vías, no hay que descartar, desde luego, el uso de la fuerza legítima del Estado, pero hay que intentar sobre todo desarmar a los grupos que se encuentran al margen de la ley.
MM: ¿Cómo se puede lograr el desarme de los grupos que hoy funcionan al margen de la ley?
Quitándoles las banderas. Por ejemplo, yo no veo cómo les pueden quitar las banderas a las guerrillas que tienen propósitos de reivindicación social, instaurando una política neoliberal devastadora. Yo pienso que precisamente con reformas sociales significativas, de fondo, que apunten a superar la iniquidad grande que hay en el país, esa es la manera de quitarle las banderas a la guerrilla. Esto es, pues, lo que nosotros estamos intentando hacer.
MM: Cuál es su concepto sobre el Estatuto Antiterrorista y la Reforma al actual Sistema de Justicia Nacional?
El Estatuto Antiterrorista es un estatuto que ya había sido ensayado en Colombia muchas veces bajo distintos nombres: el estatuto de seguridad, el estatuto por la defensa de la democracia, siempre le han puesto nombres atractivos. Pero las normas son terribles. Esas normas se han ensayado en Colombia durante mucho tiempo; incluso, durante la vigencia de la Constitución anterior, bajo el Estado de sitio, se ensayaron esas medidas que resultan siempre devastadoras contra la mayoría de la población que es inocente, y en cambio resultan muy ineficaces para los fines que dicen perseguir. Ese estatuto tiene, además, todos los vicios de inconstitucionalidad. De tal manera que yo espero que algunas demandas que se han propuesto ante la Corte y otras que propondremos luego prosperen; pero el Estatuto Antiterrorista no es otra cosa que la réplica de políticas ya conocidas y fracasadas.
MM: ¿Es posible implementar un modelo económico justo y equitativo con todos los colombianos?
Yo creo que hay que cambiar de modelo económico. El modelo actual es el modelo que, de una manera pasiva, obediente, ha aceptado las reglas de juego de las instituciones financieras internacionales y que, como lo dice incluso un economista, que no es sospechoso de ser de izquierda ni mucho menos, el Premio Nóbel Joseph Stiglitz, han resultado esas políticas completamente contraproducentes y empobrecedoras en los países del tercer mundo que las han acatado.
Carlos Lozano Guillén
Director del Semanario Voz

Sobre la Reelección inmediata.
Mi posición es de total oposición. No creemos que el país esté en condiciones de abocarse, en medio de una crisis como la que tiene, en un proceso electoral dirigido desde el gobierno, desde el alto poder, para reelegir al actual presidente de la República. Me parece que las fuerzas políticas más sensatas como el Frente Social y Político, el Polo Democrático Independiente y otros están promoviendo en distintos escenarios y, particularmente, en el Congreso de la República, la oposición a este proyecto gubernamental que quieren presentarlo como un proyecto que tiene origen en algunos parlamentarios cercanos al presidente Uribe pero que, en realidad, es un proyecto originado en el palacio de Nariño y en las campañas publicitarias que adelantan los colaboradores más inmediatos del Presidente. Y por consiguiente, en una etapa como en la que estamos de crisis política, social, tan profunda, en que se reclama la solución política del conflicto colombiano, en la que hay un conflicto en Ecopetrol, en el Sena, en la Rama Jurisdiccional, el Gobierno Nacional en lugar de meterse en aventuras reeleccionistas y aventureras, lo que tiene es que asumir la actitud abierta de diálogo, de concertación con los distintos sectores del país para resolver los grandes problemas nacionales.
Usted cree que la fuerza que ha cogido el Neoliberalismo en Colombia se puede contrarrestar.
Yo creo que sí se puede contrarrestar con la resistencia y la lucha democrática. Precisamente, se vienen desarrollando varias actividades y encuentros nacionales con organizaciones populares promovidos por la gran coalición democrática que tiene como eje fundamental las centrales obreras, las organizaciones de la izquierda y otras organizaciones populares y sociales que busca organizar el trabajo de resistencia y de lucha contra el Neoliberalismo en Colombia, contra las privatizaciones, contra el peligro que hay hoy con entidades tan importantes como Ecopetrol y el Sena, y en general para ejercer una resistencia contra esta ofensiva de gran capital y sobre todo del capital financiero que quiere trasladar el peso de la crisis del país sobre los hombros de los trabajadores colombianos.
Qué piensa de la propuesta gubernamental de acabar con el sistema pensional de prima media de prestación definida que actualmente maneja el Seguro Social.
Es algo muy negativo. Ya existe un proyecto que se va a presentar el Gobierno en el marco del llamado Acuerdo Político con los Partidos Tradicionales, y que se va a comenzar a discutir al parecer a partir del próximo 20 de julio de 2004, en el cual se modifica sustancialmente el sistema pensional manteniendo el privilegio de manera exclusiva sobre la fuerza pública y aboliendo la llamada 14 mesada que, sin duda, va a ser un golpe al bolsillo de los trabajadores y de las personas que le han dedicado toda su vida al trabajo, a laborar en función social y a sobrevivir en medio de la dramática crisis colombiana. Entonces, imagínense en un país donde el deterioro es tan grande, en donde la pobreza está ya casi superior a la franja del 60% de los colombianos, pues si se va a golpear el sistema pensional de una manera tan inmisericorde, pues con mayor razón va a crecer la pobreza y las limitaciones en nuestro país.
Un concepto sencillo sobre la actual situación de la salud en Colombia.
La situación creo que es inquietante. En estos días, precisamente, escuchaba l sindicato de ANTHOC cuando decía que hay 600 centros de salud de distintos niveles amenazados, en donde esa crisis que afecta la salud está avanzando en medio de la total indolencia del Gobierno y, con mayor razón, ahora en que el Gobierno nacional y el Presidente se van a dedicar a la Reelección. Así, pues, el drama de la salud es muy profundo; yo creo que los colombianos debemos tener conciencia de que si no actuamos para salirle al paso a este despropósito gubernamental de no atender el drama de la salud, la crisis que afecta la salud pública, vamos a asistir a una situación tal en que prácticamente va a desaparecer del país cualquier servicio de atención a los más necesitados; hay que ver el drama en Bogotá en donde, por ejemplo, el Hospital del Hortua ha sido cerrado, y esta es una situación que se ha venido repitiendo en otras importantes ciudades del país y el Gobierno sencillamente dice que ese no es asunto suyo, que ese no es su problema, que no es de su interés. Yo creo que el Frente Social y Político y los sectores sindicales y sociales deben actuar en dirección a exigir que la salud y la educación estén en el centro de la atención del Estado y a presionar para que eso sea así en un país que requiere de mayor inversión social y mayor atención a estas tragedias humanitarias que también lo son en nuestra patria.

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