ARTÍCULOS

. El ALCA y sus
implicaciones para la
salud de los
colombianos

. En Salud Pública no
se pueden hacer
concesiones

. Los protocolos, la
propiedad intelectual
y el TLC

. Implicaciones del
TLC en el sector Salud

. La Salud como los
bananos


. Mano dura contra
las pensiones

. ¿Y las pensiones
militares...?



. Ser Laboral

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en la Gran Coalición
Democrática

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Cumbre Política y
Social

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movimiento social por
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. Cocina y Cultura

. La Callada Presencia

. Perfiles



 
ASMEDISTA DESTACADO
 
Álvaro Cardona
Poseedor de una visión futurista civilista y progresista
 
   



Álvaro Cardona ha sido seleccionado por la Junta Directiva de Asmedas Antioquia y el Comité Editorial de Momento Médico como asmedista destacado para la presente edición. Su labor desempeñada no sólo en el campo profesional, sino también político y personal, siempre ha estado enmarcada por un profundo sentido de la solidaridad y del humanitarismo. Por eso, desde muy joven quiso estudiar medicina pues para él tenía un especial significado como disciplina que le permitiría una aproximación hacia otras personas, sobre todo en momentos de vivencias muy difíciles como son aquellos en que se sufren enfermedades o se presentan dificultades que impiden una buena relación con el mundo y una vivencia plena del ciclo vital y del disfrute de la vida. Al respecto, manifiesta: “La aproximación a la Medicina la quise hacer siempre dentro de un contexto conceptual en el que el conocimiento fuera más allá de las simples habilidades para manejar un problema biológico de enfermedad, y me permitiera desarrollar una serie de consideraciones sobre la sociedad para contribuir a mejorar su calidad de vida, y eso lo podía lograr desde la Salud Pública”.

Su desempeño profesional

El doctor Cardona egresó como médico del Alma Máter en 1979; posteriormente, realizó una maestría en Salud Pública en la misma universidad y un doctorado en Ciencias Sociosanitarias y Humanidades Médicas en la Universidad Complutense de Madrid España. “Siempre he tenido una orientación formativa en esa dirección pues considero muy importante el aspecto humanístico en el tratamiento de cualquier relación social. Yo creo que eso marcó definitivamente mi orientación por el estudio de la medicina y ha sido muy satisfactorio poder cumplir muchos de los propósitos que me hice cuando me decidí por esta profesión”.

En el año 1988, después de su regreso de Europa donde estuvo radicado por varios meses como consecuencia de los riesgos que implicaba su desempeño como Concejal de Medellín, se radicó en Bogotá y laboró en el Seguro Social en cargos directivos relacionados con la salud comunitaria. Más tarde se desempeñó como Consultor del Ministerio de Salud y luego regresó a Medellín y se posicionó como Jefe de Planeación de la Dirección Seccional de Salud de Antioquia. En 1995 ingresó a la Universidad de Antioquia como docente y desde entonces se viene desempeñando en ese cargo. Actualmente, es, además, Jefe del Departamento de Ciencias Específicas de la Facultad Nacional de Salud Pública FNSP.

En 2003, fue Director de la Agencia de Cooperación Internacional de Medellín y allí se empeñó en ayudar a construir algunos conceptos sobre un tema tan trascendental como lo es la proyección internacional de la ciudad y la cimentación de unas relaciones no sólo económicas sino también académicas, científicas, sociales y culturales con otras ciudades y países del mundo, teniendo presente que la inserción en la globalización del mundo no podía entenderse sólo en el aspecto económico.

Su actividad en la política

En el período 1986 – 1988 fue concejal de la ciudad de Medellín y su labor se centró en impulsar el trabajo comunitario, con base en el análisis de las reales necesidades de las poblaciones que habitaban los barrios más pobres de la ciudad, esa población con marginaciones importantes: “Mi trabajo permitió señalar la importancia de que la Administración Municipal desarrollara políticas favorables a ese propósito”.

En 1997, se lanzó como candidato a la Alcaldía de Medellín, para gobernar en el período 1998 – 2000. Los resultados de la contienda electoral no fueron los esperados pero manifiesta que fue una experiencia valiosa que le hizo crecer. “Como candidato enfaticé mucho en el aspecto del humanismo como la base de un programa político que permitiera solucionar los problemas de la sociedad y del quehacer del político. Y esto requería de unos conocimientos científicos muy profundos, lo más sólidos posible, sobre lo que pasaba en la sociedad, los cuales deberían estar guiados por unos conceptos muy bien definidos de ética, justicia y equidad sociales. Considero que mi propuesta era muy pionera, en momentos muy difíciles por los que atravesaba el país, ya que nadie se atrevía a hablar de un posicionamiento ideológico desde la izquierda democrática y civilista, contrario al contexto internacional. A pesar de ello, estuve muy satisfecho con el tipo de campaña que se hizo, por el reconocimiento por parte de núcleos importantes de la ciudadanía a la manera como abordé la discusión con los otros candidatos que emularon conmigo por la Alcaldía. Creo que era todavía un momento muy inmaduro para que lográramos aglutinar una mayoría de fuerzas que garantizara el éxito de una candidatura como la que yo proponía. Pienso que haber presentado ese reto, el de la posibilidad de una candidatura alternativa en la ciudad de Medellín, abrió caminos y abrió espacios para nuevas propuestas, pues me parece que hoy las condiciones son un poco distintas y las posibilidades de que alguien con una perspectiva de estas pueda convertirse en alcalde de Medellín no es una utopía”.

Álvaro Cardona y la Universidad

Nuestro asmedista destacado valora sobremanera la actividad universitaria que ha desarrollado, pues siempre ha considerado que la sociedad tiene que moverse a partir de la dinámica del conocimiento y del desarrollo científico y tecnológico. “La Universidad tiene, por tanto, una gran responsabilidad en función de la transformación positiva y progresista de la sociedad. Mi esfuerzo académico se ha concentrado en investigar, en generar debates, en hacer producción académica, en escribir alrededor de temas que, juzgo, son importantes –dentro de un concepto humanístico - pues considero que la Universidad debe aportarle a la sociedad para su transformación democrática y progresista”.

Del papel de la FNSP

Álvaro Cardona considera que la FNSP tiene que ser una generadora permanente de debates y polémicas de lo que sucede con la salud pública en el país. Afirma, además, que ha sido absolutamente crítico de la Reforma a la Seguridad Social que se concretó con la Ley 100 de 1993, y cree que la responsabilidad de la FNSP, igual que la suya como docente, debe ser la de agitar permanentemente un debate académico que permita comprender de la mejor manera cuáles son las reales carencias de esa ley, cuáles las razones de esa carencia, y tratar de encontrar alternativas que permitan en el mediano plazo hacer modificaciones orientadas positivamente en los cánones históricos de lo que es la salud pública y en las perspectivas de una salud pública de futuro que contribuya a la satisfacción y a la calidad de vida de los colombianos. “Todas las instituciones tienen potencialidades pero también limitaciones. La FNSP ha hecho aportes importantes, no me cabe la menor duda. Pero siempre desearía que su participación y sus aportes en los diferentes debates fueran mucho mayores. Pero insisto, no hay que pensar solamente en lo que la Facultad debiera hacer sino en hacer las cosas de la mejor manera dentro de las posibilidades que existan, sin perder el norte”.

Del mutismo de la universidad y de los intelectuales

Momento Médico preguntó a nuestro asmedista su opinión sobre el mutismo de la FNSP, a lo que respondió: “Esto se señala muy frecuentemente, y mucho de razón puede haber en ello. Pero quiero enmarcar ese mutismo dentro de un contexto más general, el contexto en el que hoy se viene desempeñando la universidad en el país y, aún más, la intelectualidad en su conjunto. Yo creo que la intelectualidad colombiana, y por tanto las universidades colombianas, y en ese contexto la FNSP, hemos sido muy inferiores a la responsabilidad que nos compete para afrontar la crisis nacional y aportarle luces a su solución. Hemos mantenido un silencio muy extendido, sustrayéndonos a los grandes debates nacionales, refugiándonos en buena parte en el trabajo de laboratorio, en el trabajo del aula de clase, en el trabajo particular, y aún cuando puede haber razones para entender esa actitud de la intelectualidad, creo que siempre hay que reclamar que se adopte una actitud de cambio que impida que el país siga deslizándose hacia perspectivas que son muy sombrías para el pensamiento ilustrado, para el pensamiento inteligente, para el pensamiento de progreso intelectual”.

El papel de la Asociación Médica en el actual contexto del país

A pesar de atravesar una situación bastante compleja en materia social y política, el doctor Cardona considera que Asmedas Antioquia, institución de la cual fue miembro en la Junta Directiva, ha desempeñado una labor digna, especialmente en las dos últimas décadas que han sido difíciles para los movimientos organizados de los trabajadores, décadas que han sido signadas por los grandes riesgos que se corren cuando se expresan conceptos críticos con respecto al ordenamiento político y social tradicionales del país. “No obstante las condiciones tan complejas, Asmedas ha podido mantener ideas críticas y proponer alternativas a lo que se juzga no se está desarrollando satisfactoriamente”. Destaca, finalmente, la búsqueda de nuevas alternativas que la Organización ha realizado: “La búsqueda de formas organizativas y formas de expresión diferentes de los trabajadores, promoviendo participaciones mucho más amplias que superan la simple organización sindical que le compete. Y en esa intención, la organización médica debe persistir. Todavía, seguramente, se tiene limitaciones, pero creo que hay que seguir haciendo esfuerzos por tener una aproximación más abierta y más receptiva a los problemas sociales, a diferentes corrientes progresistas que pueden presentarse en el medio político, en el medio social, y seguir haciendo esfuerzos por superar apreciaciones que mantienen rigidez y se conservan ancladas en el pasado”, asegura.

El TLC y la Salud

Desde una perspectiva teórica de izquierda democrática, el Médico Salubrista expresa que la discusión frente a las propuestas de los Tratados de Libre Comercio hay que hacerla con una perspectiva nueva, renovadora, que supere muchos de los esquemas conceptuales del pasado: “Indudablemente, no puede desconocerse que estamos enfrentados a los intereses de una gran potencia industrial y tecnocientífica como lo es Estados Unidos, y que muchas de sus políticas tienen significados muy negativos para los países menos desarrollados y para las poblaciones de esos países”.

No obstante, considera que hay que incorporar la reflexión acerca de esos tratados, teniendo en cuenta que hoy es un tema absolutamente imprescindible en la globalización mundial y que muchos conceptos antiguos tienen que superarse ante esta realidad evidente impuesta por los cambios en las relaciones entre los hombres y por los desarrollos científicos y tecnológicos. “Yo creo, por tanto, que no es correcto que simplemente se diga que es necesario oponerse a los TLC ya que podría haber muchos argumentos para señalar que decir eso se convierte también en un obstáculo para generar satisfacciones, para generar acceso de nuestra población a muchos desarrollos importantes de la ciencia y de la tecnología producidos en otras latitudes del mundo”, argumenta. “Más bien creo que hay que tener la suficiente fuerza investigativa y la suficiente capacidad de encontrar alternativas para que las negociaciones de este tipo de tratados se hagan en condiciones de favorabilidad para nuestra población. Y esto tiene que pasar necesariamente por un cambio de concepción política en los orientadores de nuestro Estado, en nuestros gobernantes”.

Manifiesta, además, que si en el Gobierno de Colombia hubiera una persona comprometida con la idea de que debemos construir un mundo equitativo, justo en los relacionamientos y, por tanto, dispuesta a levantar la oposición a las imposiciones y a los sometimientos, una negociación inclusive con los Estados Unidos podría ser positiva y pudiera y debiera hacerse en buenas condiciones.

Sus proyectos académicos y políticos

El asmedista planea continuar haciendo investigación en el tema de la salud pública. Precisamente, acaba de obtener el apoyo para desarrollar un proyecto encaminado a la creación de un Fondo de Subsidio y Crédito Reembolsable, que ayude a los trabajadores cesantes a mantener su afiliación al Régimen Contributivo durante los períodos en que se queden sin empleo. “Es un proyecto financiado por el IDRC (International Development Research Center) y la OPS y que pretende hacer una investigación que se desarrolle mediante proyecto piloto en la ciudad de Medellín y después se pueda generalizar para todo el país. También me interesa mucho como proyecto académico seguir investigando sobre la historia de la Salud Pública, y una de las ideas que tengo es investigar el proceso de conformación del pensamiento en salud pública en Colombia en el período de transición de la Colonia a la República Independiente después del triunfo revolucionario de 1819”.

En el aspecto político, continuará trabajando en función de ayudar a construir un proyecto político de izquierda democrática, progresista, civilista, humanista, que le señale al país rumbos para resolver los grandes problemas acumulados que, considera, hoy siguen sin resolverse y, por el contrario, profundizándose.

El significado de Momento Médico

Álvaro Cardona destaca fundamentalmente lo que para él significa la existencia de medios de comunicación a través de los cuales se puedan expresar ideas y generar discusiones. Al respecto comenta: “Esto es especialmente valioso en Momento Médico. En un ambiente como el nuestro, donde los medios de comunicación están asombrosamente monopolizados y lastimosamente muy orientados por los grupos económicos que son sus dueños, es muy significativa la persistencia del periódico para hacer circular algunas idas. Tiene, por supuesto, las limitaciones de los medios alternativos que logran impactar relativamente poco, que logran poca atención; pero habrá que seguir insistiendo en aumentar su cobertura, en buscar una mayor difusión, en lograr que las ideas que allí se expresan lleguen a sectores más amplios de la población. Igualmente, insisto en que vamos haciendo el esfuerzo en la medida en que las posibilidades lo permitan y sin desesperarnos porque no tengamos éxitos en el corto plazo. Me parece que en la lucha social hay que tener una excelente perspectiva de futuro pero también una abrumadora paciencia para entender que no se pueden forzar los procesos y que hay que ir marchando al ritmo que las oportunidades nos ofrezcan”.

Por Luis Reinaldo Franco R.
Comunicador Social

 

 
 
 
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