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Alberto Botero Londoño
 
La tragedia de la salud sí tiene solución  
 

Nacido en Pereira, Alberto Eduardo Botero Londoño se graduó en 1968 como Médico General en la Universidad de Caldas. Laboró en el Hospital Militar Central de Bogotá; luego viajó a Mitú Vaupés donde permaneció casi un año trabajando con diferentes comunidades indígenas. Después en Villa de Leiva estuvo como médico general cerca de un año y en Belalcázar Caldas permaneció cinco años como médico general, dos de ellos como director del Hospital. También estuvo en Cali y en 1977 viajó a Medellín en donde se especializó en Cirugía General en la Universidad de Antioquia. Laboró y se jubiló en el Seguro Social y trabajó, además, en la ESE Hospital de Caldas. Actualmente, está haciendo un Diplomado en Endoscopias en la Fundación Universitaria San Martín.

¿Qué significa para usted la medicina?

Haber estudiado medicina fue, indiscutiblemente, una gran elección. Ello siempre me ha permitido entregarme a los demás a través del servicio que presto y, aunque sea utópico decirlo, si volviera a vivir volvería a ser médico.

¿Qué ha sido lo más gratificante durante el ejercicio de su profesión?

La inmensa belleza que posee el pueblo colombiano, su sencillez, su ternura, su desprendimiento, su sinceridad, su amor por las cosas simples y bellas de la vida. Después de haber tenido la satisfactoria experiencia de compartir gran parte de mi vida con tantos pueblos y sectores de la sociedad, con todo tipo de personas, lo único que puedo destacar de ellos es su belleza. Lo demás, las cosas cotidianas, los problemas que a veces puedan presentarse en la prestación del servicio, las limitaciones, es secundario".

¿Qué le inspira el pueblo colombiano?

Yo sigo creyendo en él y sé que, a pesar de los atroces problemas que tenemos, de todos los desastres que se ciernen en nuestro país, nuestro pueblo es hermoso y es él quien va a salir adelante y a resolver esta difícil situación.

Pero, para ello, el pueblo requiere de condiciones que se lo permitan. ¿Usted cree que con el actual sistema el pueblo puede lograrlo?

Indiscutiblemente, no. Son muchos los factores que se lo impiden, pero creo que el pueblo está despertando del letargo en el que se ha encontrado durante muchos años.

En materia de salud, ¿cómo ha influido la Ley 100 en la prestación de los servicios?

Lo único que ha logrado la Ley 100 es mercantilizar la medicina en forma arrasadora y desproteger, desde muchos puntos de vista, al pueblo colombiano. La Ley 100, a pesar de que promocionó una cobertura del 100% para el pueblo colombiano, no logró su objetivo. Además, hoy vemos cómo niveles de progreso respecto a Medicina Preventiva así como atención primaria, secundaria y terciaria del paciente, se han desmoronado. Recordemos, por ejemplo, enfermedades infectocontagiosas que, creyendo controladas, han resurgido deteriorando significativamente la salud de los colombianos y, por ende, cuestionando el actual sistema de salud.

¿Cómo se ve afectada la profesión médica con esta situación?

Ante la realidad de que lo público ha disminuido con relación a lo privado, y que la medicina empieza a ser un problema de mercado, los médicos nos vemos abocados a violar nuestra ética profesional, pues se nos exige atender a quien posea capacidad de pago, y vemos, entonces, cómo los pacientes pobres tienen derecho a morirse en sus limitaciones, y el que tiene la plata tiene derecho a vivir; esta situación desde el punto de vista ético de una sociedad es desastrosa.

¿Cuál debe ser el papel del médico en la búsqueda de soluciones a la situación?

Independientes de otros sectores, no tenemos mucho por hacer. Los médicos tenemos que entender que no somos una isla y, poco a poco, a través de Asmedas Antioquia, lo hemos logrado, y venimos recorriendo un camino con esa orientación. Entendemos que, como colectividad, Asmedas debe unirse a los otros gremios de la Salud y unidos podremos ser menos vulnerables de lo que somos ahora. Yo sé que muy ligero los trabajadores de la Salud vamos a desarrollar un Sindicato de Industria de los trabajadores de la Salud en Colombia. Y, más aún, es necesario que los trabajadores de la salud tengamos mayores nexos con las centrales de los trabajadores a escala nacional, e intercambiemos propuestas que pueden aportarnos a ambos sectores. Estoy convencido que sólo por este camino podremos ser escuchados y respetados en nuestras conquistas y reivindicaciones.

Pero para mañana es tarde. ¿Cuál es la tarea inmediata?

Estamos un poco rezagados porque uno de los pilares fundamentales de los últimos gobiernos, principalmente del actual, es combatir a los trabajadores, quitarles sus mecanismos de lucha, acabar con sus organizaciones sindicales. Nadie desconoce que contra el sindicalismo se ha presentado un grave y cruel exterminio físico y gremial, pero también se viene presentando un exterminio económico al establecerse la vinculación de los trabajadores con contrato a término fijo, lo cual ha sido un golpe duro al sindicalismo porque muchos de estos trabajadores, con la disminución consecuente de sueldos, no tienen la posibilidad de afiliarse, por razones obviamente económicas y permanecen en un marcado aislamiento). Además, existe una persecución cruel a los trabajadores y todas las movilizaciones y todo tipo de expresión son reprimidas violentamente, son penalizadas .se ha venido promoviendo una campaña sistemática y masiva en contra de la clase trabajadora.

¿Y en la búsqueda de la Paz, qué papel desempeña el médico?

Los médicos no somos ni podemos ser ajenos a la actual problemática, tenemos que sentirla y vivirla; sólo así podremos aportar nuestro granito de arena para lograr la paz, la cual no se obtiene con los fusiles y con mayor represión, sino venciendo el hambre, la miseria, la injusticia social. En este sentido, tenemos mucho que aportar, tenemos un conocimiento profundo de las enfermedades y de la estructura de nuestro sistema de salud, y una gran experiencia sobre los aciertos pero también sobre las falencias que hay que corregir. Tenemos que luchar por el pueblo, pues el pueblo fue, es y será siempre la parte más importante de la salud. Lo único que podemos hacer como gremio, como trabajadores de la Salud y como país, y diría más, como humanidad, es unirnos y luchar colectivamente, porque una humanidad que vive en, por y para la guerra, criminalizando, devastando, atropellando, no tiene ninguna posibilidad de vida, y menos de vida digna. En este sentido, Asmedas Antioquia se ha vinculado más a la problemática social, ha buscado desde todos los puntos de vista aportes para resolver nuestra problemática y eso es muy meritorio.

¿Qué cargos ha desempeñado en la Asociación Médica?

Pertenecí varios años a la Junta Directiva. También fui miembro de la Junta Directiva Nacional. Después de jubilado, sigo perteneciendo a la Asociación, ya desde la base, pues considero importante que otros profesionales más jóvenes, con nuevas ideas, con nuevos impulsos, entren a participar en las actividades gremiales.

Su concepto sobre la fusión de AMDA a Asmedas

Estoy convencido que si nosotros hubiésemos continuado como AMDA, nos habríamos extinguido porque, a pesar de los intereses y luchas que tenía la Asociación en Antioquia, eran aspectos sólo parroquiales; ya como Asmedas entramos a ser parte de una problemática y un pensamiento médico nacionales, lo que propició al gremio antioqueño una mayor capacidad de desarrollo en la búsqueda de caminos para el bienestar profesional.

Y hoy, ¿cómo ve esa fusión?

Como miembro de la base, creo que la posición actual de la Seccional con respecto a la Nacional tiene un importante fundamento político pues Asmedas Antioquia ha demostrado, desde su naturaleza gremial, ser más objetiva para resolver la problemática de los médicos y del pueblo. Asmedas Antioquia está en capacidad de trazar propuestas y políticas de desarrollo que se realicen a escala nacional en materia de Salud, con la problemática de la salud en particular y, en general, con la problemática política y económica del país; y en este sentido, veo a la Seccional más avanzada que la Nacional.

¿Qué ha sido lo más gratificante para usted como socio de Asmedas?

Poder luchar por el bienestar gremial y social. Yo no concibo el quehacer laboral sin pertenecer a una organización gremial porque, precisamente, lo que buscan quienes detentan actualmente el poder es llevarnos a una situación donde no exista la organización colectiva, donde los trabajadores permanezcan supremamente aislados y tan suficientemente individualizados que no puedan exigir sus derechos ni luchen por mejorar la problemática social. Y ese es uno de los mayores retos para nosotros desde nuestras organizaciones.

¿Qué limitaciones tiene el médico sindicalizo?

Un médico sindicalizado seguramente no tiene una hoja de vida muy abonada. Me atrevería a decir que ser un médico sindicalizado y tener una posición política y gremial muy definida en defensa de sus derechos, es motivo suficiente para ser rechazado o señalado en las instituciones; nosotros tenemos que pensar que, como gremio médico, nos queda muy poco oxígeno. Y que la solución está en un Sindicato de Industria: unirnos con los otros sectores de los trabajadores y aprender a convivir con ellos, compartir, mirar los puntos que nos unen y luchar por ellos, sin caer en las sectorizaciones; claro que esto es muy complejo, pero se tiene que lograr.

¿De qué manera podrían el TLC y el ALCA influir en el desarrollo del ejercicio de la Medicina y en el Sistema de Salud de los colombianos?

El gremio anunció que la Ley 100 iba a ser un desastre, y efectivamente así sucedió. Así mismo, el TLC será un desastre mayor para la Salud porque va a terminar de arrasar con la poca industria nacional que nos queda: Y el país quizás no tiene el desarrollo tecnológico que le permita competir en condiciones en igualdad de condiciones que otros países del mundo. Aunque es importante reconocer los adelantos de la ciencia, en Colombia sólo podrán desarrollarse en muy pocos sectores de la población, mientras que un porcentaje muy alto de nuestro pueblo no tiene posibilidades de acceder a ningún tipo de atención en salud porque ésta se ha mercantilizado. Uno que diariamente atiende pacientes, se da cuenta de esta realidad.

¿Cree usted que las universidades brindan la formación académica adecuada para que los futuros profesionales puedan responder a las reales necesidad de la sociedad?

Yo creo que falta compromiso de las instituciones educativas. Necesitamos mirar nuestra sociedad, bajarnos de la nube en que nos montaron en otras épocas, tenemos que dejar de mirar la sociedad a través de un vidrio y vincularnos a ella definitivamente y, en esa medida, tanto la universidad pública como la privada tienen que ser más propositivas.

¿Cuál es su concepto sobre la participación del gremio médico en política?

Me parece fundamental. Y no solo el gremio médico ni el sector de la salud. A la humanidad no le queda ninguna posibilidad si no tiene una posición política frente a la sociedad y la posición es únicamente una: la equidad y una igualdad objetiva entendidas desde el punto de vista de la justicia social, porque mientras existan estos abismos en la sociedad, muy pocos con muchas riquezas y muchos con muy poca riqueza, en condiciones cada vez más extremas de miseria y de indigencia, la humanidad no va a salir adelante. En este momento, nosotros tenemos que adoptar una posición política, porque dentro de esa posición va inmersa nuestra posición como médicos. Es necesario luchar por la vida, pero es necesario hacerlo en conjunto, todos los sectores de nuestra sociedad y todos los pueblos del mundo, a través de unas naciones unidas que verdaderamente no sean marionetas. Sólo así se logrará resolver la problemática de la humanidad. Yo todavía sueño en la Utopía de una humanidad con posibilidades, donde los seres humanos se respeten y donde cada cual, dentro de sus posibilidades y limitaciones, pueda realizarse como ser humano.

¿Como persona, cómo cree que está contribuyendo a mejorar la situación?

Cumpliendo con mi deber de ciudadano, como profesional, como padre de familia, como miembro de la sociedad; cumpliendo el papel que me corresponde dentro de los diferentes roles en los que me ha tocado desempeñarme.

¿Ha desarrollado alguna actividad en específico para ello?

Sí. Desde muy joven escribo poesías y, aunque sólo he logrado publicar dos libros con ese material, mi objetivo es plasmar sobre un papel el sentir de una sociedad hambrienta de sueños, ilusiones y ganas de vivir dignamente. Escribo básicamente sobre la problemática social, y toco aspectos de la crisis de la humanidad, la situación dolorosa que tenemos, pero también tengo escritos sobre el amor.

¿De dónde nace su vena artística?

Imposible no hacerse artista con este pueblo tan hermoso: Yo me pongo a ver las oportunidades que me brindó la vida en los comienzos de mi ejercicio profesional, de poder trabajar en regiones indígenas. El indígena es extraordinario, él es nuestro pasado desde el punto de vista del desarrollo económico, y nuestro futuro desde el punto de vista del desarrollo social; Suena contradictorio pero no lo es.

¿Qué aprendió de compartir con las comunidades indígenas?

El respeto que tiene el indígena por la vida y por la naturaleza. Ellos no le sacan a la tierra más de lo que realmente necesitan y todos los días la siembran, la cuidan, la quieren y tienen un sentido de solidaridad mucho más grande que el nuestro. Eso es lo que nosotros tenemos que aprender.

A través de Momento Médico, muestre a sus lectores un ejemplo de su obra

Recientemente, escribí la siguiente poesía:

 

Veredicto

Despectivo te he visto pasar cuando, indolente
por entre enjutas y huesosas carnes, ibas lleno
¿Cómo te apartas del dolor del mundo ajeno?
¿Cuándo será que dolido el hambre a tí resiente?

Percíbete, si harapos y hambres ya son penas,
y aciago el opulento a visos del oro se enajena
¿Así podrá haber paz y amor y cosa amena,
si mugre y soledad revisten más cadenas?

Ven riguroso y ponte a militar la cruda escena,
al espejo mírate sin ocultar la cara, ¡te condeno!
no pidas compasión conciencia, sino celo.

Ya debes echar a andar, lleva tu furia al suelo
e id a luchar con el vulgo equidad plena
Vergüenza ten, al débil humano te encadeno.

¿Qué mensaje entregaría usted al gremio médico?

Quiero aprovechar esta oportunidad para darle las gracias por haberme tenido en cuenta en las posiciones a las que me llevaron, por su compañerismo, por todas las enseñanzas que me dieron. Fundamentalmente, quiero agradecer a los pacientes por permitirme servirles. No tengo más que decir.

 

 
   
 
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