Una crítica a las estrategias de marketing farmacéutico
Por Giuseppe Genta M.
Jefe Departamento de Pediatría y Puericultura
Facultad de Medicina, Universidad de Antioquia
Profesor de Pediatría e historia, medicina y Sociedad.
Asistente al seminario permanente de Biofilosofía
Universidad de Antioquia.
En los últimos cinco años han aparecido en múltiples revistas médicas de reconocido prestigio, decenas de artículos que tratan sobre el papel que han jugado en los médicos y en otro personal de la salud las denominadas técnicas o estrategias de marketing usadas por los promotores de ventas o visitadores médicos para estimular la formulación de medicamentos, algunas de las cuales chocan frontalmente con principios éticos aceptados desde la antigüedad (ética hipocrática) como son los principios de beneficencia y de no maleficencia (pensar siempre en el bien del paciente) de justicia (su felicidad) y de autonomía , que en buena forma se resumen en el imperativo Kantiano que nos recuerda que " el hombre es un fin en sí mismo y nunca un medio para los fines de otros ".
Intentaré mostrar por qué se generan ciertos conflictos al chocar estos principios médicos con los intereses de la industria farmacéutica:
En el año 2000 apareció en la revista de la Asociación Médica Americana (JAMA) un artículo de un profesor de psiquiatría de la Universidad de Mc Gill en Canadá, el doctor Ashley Wazana, titulado Physicians and the pharmaceutical industry is a Gift Ever a Gift? (JAMA 2000; 283(3):373-380). En este artículo se revive el debate sobre las relaciones existentes entre los médicos y los representantes de ventas de la industria farmacéutica que gastan cuantiosas sumas de dinero cada año en promocionar medicamentos, ofreciendo todo tipo de regalos, invitaciones a cenar, subsidios para viajes e inscripciones a cursos, simposios y congresos, lo mismo que el patrocinio para todo tipo de eventos de educación médica continuada, la cual es promovida y orientada por la industria farmacéutica en más del 90% en todos los confines del mundo.
El profesor Wazana encontró que un alto porcentaje de los médicos que habían recibido patrocinio de los laboratorios, o bien que habían asistido a cenas en las que especialistas o " speakers" (expositores) contratados por las compañías les dictaban conferencias a través de las cuelas se les informaba de manera directa o sugerida sobre algunos de sus productos, posteriormente se incrementaban las formulaciones de los mismos, lo que generaba aumentos significativos en las ventas de los laboratorios, demostrando que las técnicas de marketing han sido y son en la actualidad tremendamente exitosas y que, de cierta manera, terminan modificando el comportamiento de los médicos, sus conocimientos y la presunta "objetividad " que tienen a la hora de formular cualquier medicamento.
El profesor Jochen Vollmann, de la Universidad Libre de Berlín, en una carta dirigida a la revista JAMA comentando el artículo de Wazana, afirmaba lo siguiente: "La práctica de aceptar invitaciones a cenar por parte de las compañías farmacéuticas es problemática por lo menos por tres razones: 1) Potencialmente se puede generar un conflicto de intereses, al afectar el juicio clínico de los médicos; 2) Socava la confianza de los pacientes, puesto que ellos creen que todo lo que el médico les formula está basado solamente en sus necesidades, y no en presiones de mercadeo; 3) Estos médicos con su comportamiento están tácitamente enseñando a los estudiantes de medicina, tanto de pregrado como de postgrado, que es lícito y apropiado esperar o bien demandar invitaciones a comer, recibir regalos o todo tipo de incentivos como parte de la práctica clínica y que, por lo tanto, el médico inteligente y exitoso es aquel que sabe cómo pedir y obtener este tipo de favores".
La afectación del juicio de los investigadores y el conflicto de intereses se ha visto reflejado aún en los autores de las llamadas " guías de manejo "; en otro artículo publicado también por la revista JAMA en febrero de 2002, titulado Relationships between authors of clinical practice guidelines and pharmaceutical industry (JAMA 2002;287:612-617), los articulistas hicieron el seguimiento de 192 autores de 44 guías de práctica clínica que fueron avalados por sociedades europeas y estadounidenses y que habían publicado sobre diez enfermedades de adultos de 1991 a 1999. Después de hacer una revisión metodológicamente adecuada, sólo cien autores (52%) proveyeron respuestas útiles que representaban a 37 de las 44 guías inicialmente identificadas.
Se investigaron, entre otras cosas, la naturaleza y extensión de las interacciones entre los autores y las compañías farmacéuticas; el grado de ajuste en el tipo de relaciones que estos mantenían con la industria; la discusión previa a la elaboración de guías de las relaciones existentes entre los diversos autores y la industria; las creencias que tenían sobre lo que pensaban u opinaban sus colegas o ellos mismos y si podrían haberse dejado influenciar por la industria farmacéutica para la elaboración de guías de practica clínica. Los resultados reportados fueron los siguientes:
? El 87% de los autores tuvo algún tipo de interacción o relación previa con la industria farmacéutica.
? El 58% dijo haber recibido patrocinio financiero para desarrollar alguna línea de investigación.
? El 38% había servido como empleado o bien como consultor de una empresa farmacéutica.
? En promedio, los autores de guías de práctica clínica habían interactuado con 10½ compañías (81% de las veces).
? Siete de las diez enfermedades incluidas en el estudio tenían por lo menos un autor con intereses en las compañías farmacéuticas.
? El 55% de los que declararon que tenían algún grado de compromiso con las compañías afirmó no tener forma de comprobarlo; en dos casos se publicaron las guías anotando la financiación por parte del laboratorio.
? El 59% tenía relaciones con compañías cuyos medicamentos fueron considerados en las guías que ellos mismos elaboraron y, de este 59%, un increíble 96% tenía relaciones tan estrechas con las compañías que, en definitiva, se orientó el proceso de creación de las guías de práctica clínica.
? El 7% pensó que sus propias relaciones con la industria habían sesgado las recomendaciones, y un 19% aún cree que las recomendaciones de sus coautores se vieron viciadas por sus relaciones con las compañías farmacéuticas.
Los autores concluyen que, aunque la tasa de respuestas para esta evaluación fue baja, aparece una considerable interacción entre los autores de las guías de práctica clínica y la industria farmacéutica. Sugieren la necesidad de develar los conflictos de intereses financieros que podrían tener los autores de cualquier guía de práctica clínica y, sobre todo, que se haga, antes de elaborar la misma, una discusión de los conflictos que puedan detectarse.
Los anteriores artículos nos plantean problemas de tipo bioético:
-¿Existe acaso dependencia de los medios académicos ante la industria farmacéutica?
-¿Qué tan objetivos somos los médicos cuando estamos formulando medicamentos de reciente aparición o de última generación, como es el caso actual del rofecoxib (Vioxx,MSD)?
-¿Deberían existir diferencias entre medicamentos genéricos y los de marca registrada?
El médico internista neoyorquino Bob Goodman, director de la fundación Nofreelunch ( no a las comidas gratis ), y cuya filosofía va encaminada a exigir respeto por parte de la industria farmacéutica y a generar conciencia en los profesionales de la salud, devela muchos de estos interrogantes en su interesante portal : www.nofreelunch.org
Si no llegamos a entender las intrincadas y complejas relaciones que se generan a nuestro alrededor y los efectos que tienen nuestras decisiones, nos habremos convertido en medios para fines lucrativos y muy posiblemente jamás nos enteraremos de que fuimos utilizados por las estrategias de las que se vale el marketing farmacéutico .
Los estadounidenses, que siempre han sido tan "pragmáticos", nos lo recuerdan a diario, sobre todo cuando hacen almuerzos o cenas de negocios: " no olvide amigo que en ninguna parte le ofrecen a usted comidas gratis".

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