La ley 100, cuyo ponente en el Congreso una década atrás fue el actual Presidente de la República, y cuyo modelo comenzó a implementarse en varios países latinoamericanos en la década de los 90, tiene en total colapso el sector de la salud, desde quienes legislan hasta los usuarios de los servicios.
Deterioro progresivo en las condiciones de vida; degradación del ejercicio profesional, en tanto los intermediarios se lucran a costa de éste; resurgimiento de enfermedades que se creían controladas y erradicadas, entre otros, son sólo algunos de los aspectos que muestran claramente la necesidad de reestructurar el actual sistema de seguridad social en salud.
Precisamente, los cambios estructurales a la Ley que reemplazó el modelo público de oferta subsidiada de servicios por uno de libre competencia regulada continúa entre las consignas en los paros y movilizaciones convocadas por organizaciones sociales y centrales obreras.
En Medellín, el pasado 12 de octubre, una vez más se dejaron oír voces de protesta de los sectores educativo, de la salud, estudiantil, obrero, industrial, contra la política neoliberal del Gobierno. Miles de trabajadores asistieron y participaron en la jornada de Paro Nacional que culminó con una concentración en el Parque de Berrío. |