Actuales reformas a sistema de salud son paños de agua tibia, no brindan soluciones reales a la problemática del sector

Doctor Luis Ángel Villar Centeno
Decano Facultad de Salud, UIS
Como parte de una serie de actividades progra-madas por la Asociación Médica Asmedas conjuntamen-te con otras organiza-ciones sociales para este 2005, el pasado 28 de enero se realizó un foro sobre el “Proceso gubernativo para la liquidación del Hospital Universitario Ramón González Valencia de Bucaramanga”, hecho éste que hace parte de la crisis hospitalaria nacional, de los efectos de la Ley 100 y de los proyectos de reforma a la misma que actualmente cursan en el Congreso de la República. El foro contó con la presencia del doctor Luis Ángel Villar Centeno, Decano de la Facultad de Salud de la Universidad Industrial de Santander UIS, quien participó como exponente del tema. Momento Médico estuvo presente en la conferencia, y dialogó con él sobre algunos puntos neurálgicos que hoy agobian al sector de la Salud.
De su desempeño profesional
Villar Centeno es médico egresado y profesor titular de la Escuela de Medicina de la Universidad Industrial de Santander UIS, con entrenamiento en Microbiología y Enfermedades infecciosas, y en Epidemiología Clínica. Desde hace un año es Decano de la Facultad de Salud de la UIS, experiencia muy enriquecedora porque ha sido una oportunidad para poner sus mejores esfuerzos en procura de una buena marcha de la institución que lo formó y de la cual hace parte como docente. Ha sido particularmente importante el papel que ha desarrollado en defensa del Hospital Universitario Ramón González Valencia, principal centro de prácticas de la Universidad.
Implicación de la crisis financiera de los hospitales universitarios del país en la formación del recurso humano en salud
Tiene una enorme implicación. Los déficit financieros de la red pública hospitalaria tienen un origen muy claro y es el no pago del Estado a través de sus transferencias nacionales y departa-mentales de parte de la cuenta de la población pobre no asegurada eufemísticamente llamada población vinculada. Esta crisis financiera disminuye los insumos para los hospitales y genera dificultades gravísimas no solamente para la atención de los pacientes sino también para los procesos de formación del recurso humano que presta la atención puesto que frecuentemente se tienen que tomar decisiones e impartir enseñanzas sin que existan los recursos ideales para el aprendizaje y para garantizar un buen servicio al paciente.
Efectos del modelo de Seguridad Social en los campos de práctica
El modelo de la Ley 100 ha convertido la Salud en una mercancía y en este negocio la intermediación financiera se lucra de los dineros y de la salud de los colombianos. Esta situación ha tenido pésimos efectos sobre la salud, la prestación del servicio y las condiciones laborales de los profesionales del sector. Hoy, todos sabemos que se viene negando sistemáticamente el derecho a la estabilidad laboral, a la actualización médica, a unas condiciones apropiadas de trabajo, al profesionalismo; hay una intención clara de las EPS privadas de aumentar su tasa de ganancia y, por ello, pretenden inducir e incidir en las decisiones médicas que toman los profesionales en la atención de sus pacientes, a fin de evitar costos y promoviendo una política mal sana de “reducción de costos” a cualquier precio, inclusive a costa de la salud de los colombianos.
De los proyectos ‘Reforma a la Ley 100’ y ‘Formación del Recurso Humano en Salud’ que cruzan actualmente en el Congreso de la República
El proyecto de Reforma de la Ley 100 aprobado en primer debate en el Senado no toca lo esencial del problema como es la concepción mercantil de la salud e, insisto, ese peaje que se ha creado a través de la intermediación financiera del capital en el sector. Las reformas que se están introduciendo maquillan el negocio pero, finalmente, éste continúa. Por ello, creemos que debería concebirse una modificación completa del actual modelo, una derogatoria de la Ley 100 y la estructura de un nuevo modelo basado en la salud como un derecho, basado en que se requiere una estructura nacional y un ministerio de la salud que nuevamente oriente todas las políticas del sector, del Estado, en la financiación plena de la red pública hospitalaria a través de unos recursos suficientes para el funcio-namiento de su capacidad instalada y en un fortalecimiento de las EPS públicas en desmedro del aprovechamiento que vienen haciendo las EPS privadas para tomar control del mercado. Las ARS y el Régimen Subsidiado también persisten de acuerdo con la propuesta de la Reforma y es otra manera de favorecer la intermediación y evitar que los dineros del Estado lleguen directamente a los hospitales.
Del papel del sector sindical
Me parece que puede jugar un papel protagónico a través de la consolidación de los proyectos de Unidad Médica que existen a escala nacional en este momento, puesto que la carencia de una organización pública que permita conformar e invocar un frente muy amplio en defensa de la red pública hospitalaria y de la salud de los colombianos es quizás hoy una de las principales causas que impide sacar avante una lucha completamente justa como es la lucha por la salud de los colombianos. Nunca antes había habido tanto dinero en la salud y nunca antes la salud de los colombianos había estado tan maltratada. Estoy seguro que el movimiento sindical tiene una enorme posibilidad en la medida en que logre unificarse e identificar los problemas principales para desarrollar sus iniciativas y de esa manera generar un cambio que estamos necesitando y que muchos sectores del país, en forma aislada, están intentando resolver sin que exista una centralización de todos esos esfuerzos.
De la Unidad Médica
Indiscutiblemente, es necesario apoyarla, hay que impulsarla para lograr cambios radicales. Es muy importante y muy claro: “Unidos para luchar”; unidad y lucha en la defensa de los derechos propios de la sociedad, y la salud es uno de esos derechos; efectivamente, esa es la única manera de enfrentar una política sistemática que el Gobierno viene aplicando en la que, paso a paso, se destruye la red pública y le entrega todo el mercado de la salud al capital privado.
Las EPS privadas y la formación del Recurso Humano en Salud
Los proyectos e intenciones de las EPS de crear sus propias escuelas de Medicina corresponden a la concepción monopolística que vienen desarrollando estas empresas. Me explico, las EPS que deberían estar contratando con una red de servicios para ofrecerle servicios a sus usuarios, ahora han venido comprando clínicas y poniéndolas a su servicio y metiendo la estructura en una cosa que se llama “el crecimiento vertical”, todo con la intención de aumentar la tasa de ganancias. Igualmente, sabemos que hay EPS interesadas en importar medicamentos y posiblemente en empastillar productos y drogas en el país a fin de evitar la compra a las empresas. Es decir, en esa misma línea, es que se entiende la propuesta de las EPS intentando formar recurso humano: Esta situación es parte de la misma concepción monopolística puesto que se trata de tomar el talento humano como un elemento más en la cadena de producción. Ellas buscan producir profesionales que formulen lo que más les conviene a ellas, dejando de lado el verdadero compromiso social de la salud y las reales necesidades de los pacientes, y alejados del profesionalismo médico; es un verdadero conflicto de intereses: Si lo que yo gano depende de lo que alguien haga, ¿cómo voy a formar a ese alguien?
(Entrevista realizada por Luis Reinaldo Franco Restrepo, Comunicador Social- Periodista de Asmedas Antioquia)
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