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Editorial
El Viceministro Eduardo Alvarado Santander se propone liquidar la ESE Rafael Uribe Uribe |
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Preocupados, mas no sorprendidos, quedamos los asistentes al Foro de Gerentes de ESE -Empresas Sociales del Estado-, programado por AESA (Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia) el día 11 de marzo de 2005, con el anuncio del Viceministro de la Protección Social Eduardo Alvarado Santander, de liquidar a todos los trabajadores de la ESE Rafael Uribe Uribe y ofrecer a los entes territoriales -Departamento o municipios de Antioquia- la infraestructura hospitalaria, para que estos los operen mediante la modalidad que quieran.
Ésta propuesta no es sólo desafortunada sino absolutamente irresponsable, contradictoria y tramposa. Desafortunada puesto que ello no es más que la consolidación de un proceso que hemos acertadamente definido como de privatización y de entrega a ultranza de los bienes públicos al sector financiero privado, ya sea que operen a través de las EPS - ARS privadas o de consorcios disfrazados de solidarios o cooperativos. Irresponsable en tanto no está soportada ni en estudios técnicos ni definida por la Junta Directiva de la ESE, ni mucho menos consultada con las organizaciones de trabajadores ni de usuarios que atiende, cuales son los afiliados al ISS. Pero, igualmente, es aparentemente contradictoria puesto que, mientras la Nación -Ministerio de la Protección Social y Ministerio de Hacienda, conjuntamente con la Dirección Seccional de Salud, invierten $35.000 millones de pesos en convenios de desempeño (ver nota anexa de convenios) con 17 ESE Hospitales de Antioquia, tanto de orden departamental como municipal, con el objeto de reestructurar esas instituciones, léase despedir a más de 600 trabajadores y cerrar servicios, ahora propone que éstos entes territoriales reciban dicha infraestructura.
Decimos que tramposa, al ocultar la verdadera intención pues, al no ser aceptada por el ente territorial dicha infraestructura, lo cual es lo más probable, es más que obvio que ella sería rematada al supuesto mejor postor, el cual no dudamos sería el sector financiero privado, ya sea para operar en servicios asistenciales de salud, centros comerciales o como diría un médico atento hasta en moteles y/o hoteles.
Tal vez ya sea tarde para insistirle al Gobierno Nacional que reflexione sobre el proceso pues, es tal la terquedad, la obsecuencia, el autoritarismo y obvio el compromiso con el sector financiero y privado asegurador, que dudamos, a no ser que los ciudadanos y trabajadores se movilicen, que podamos lograr que el gobierno cambie de postura y desista de seguir entregando el patrimonio público, en este caso de los trabajadores antioqueños, a la voracidad y rapiña de los mercaderes de la salud.
Finalmente, y a manera de reflexión, sería lamentable que con la ESE “Rafael Uribe Uribe” pasara algo similar a lo sucedido recientemente con hospitales universitarios como el González Valencia de Bucaramanga y el Universitario de Barranquilla, en donde se liquidó a los trabajadores y la fuerza pública desalojó de las instalaciones, sin consideración alguna, a los pacientes y trabajadores. O ¿será que estas actitudes no son propias de gobiernos autoritarios y fascistas? |
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SALUDNOOP EPS
De cómo el sector privado opera el sistema de salud colombiano
En buena hora el periódico El Mundo se ocupó en extenso de la situación de la Empresa Promotora de Salud (EPS) privada más grande del país, SALUDCOOP 1 . Ya era hora de que algún medio de comunicación se interesara en mostrar la otra cara, de una entre otras, de las instituciones que invierten importantes cantidades de dinero para neutralizar cualquier movimiento investigativo, académico, de los medios de comunicación o político que ponga en evidencia cómo se juega con la salud y la vida de los colombianos en favor de la estabilidad financiera y la rentabilidad económica 2 .
En el tiempo en que se está gestando este escrito, llegan a nuestra organización múltiples rumores sobre la cacería de brujas que se está realizando en Saludcoop contra los trabajadores que se volvieron sospechosos de traición a la empresa, de deslealtad y de no tener la camiseta puesta, camiseta a la que, si le fuéramos a poner colores, sería el verde desteñido de la desesperanza, el amarillo de la primacía de los intereses económicos y el gris de la desilusión 3 .
De la publicación de El Mundo puede desprenderse que en Saludcoop está en vilo la salud de sus afiliados; no hay salud laboral; la solidaridad está depositada en el cuarto de rebujos haciéndole compañía a los trastos viejos; la administración padece de una enfermedad común en nuestros días denominada el síndrome de confusión de los medios con los fines. En síntesis, Saludcoop está enferma. De ahí el saludnoop.
Es necesario precisar que no hay un único enfermo. Realmente, se trata de una epidemia. Lo descrito por El Mundo para Saludcoop es aplicable en distintas proporciones a todas las mal llamadas empresas promotoras de salud del sector privado. 4 . En todas ellas puede reconocerse un mismo perfil con componentes posibles de discriminar.
En primer lugar, en cuanto al servicio desarrollaron una especial capacidad de selección adversa según la cual los más pobres, los más enfermos y los más costosos deben ser responsabilidad del sector público. La contención de la demanda, que en cristiano significa dificultar el acceso a los servicios mediante las más diversas tácticas, es la forma de regular el flujo de los gastos. Idearon una manera de incrementar sus ganancias mediante el establecimiento de la integración vertical según la cual se prestan con recursos propios aquellos servicios susceptibles de generar una mayor ganancia y se dejan a las otras IPS aquellos con mayor riesgo de generar pérdida. Ya en un esquema de integración, el control del gasto se hace con base en sobrecargar a los trabajadores disminuyendo el tiempo disponible para atender los pacientes, recortando los recursos de insumos y dotación necesarios para la atención, incentivando el recorte de servicios a los usuarios e incluyendo funciones administrativas como parte del acto médico. Las necesidades de salud del afiliado ocupan un lugar marginal.
La política laboral está caracterizada por hacer precaria la relación laboral con base en la inestabilidad, el pago de bajos salarios y la utilización de terceros agenciados y manipulados por las EPS e IPS que ofician como contratistas para liberarlas de sus compromisos con los trabajadores. Los estímulos a los trabajadores tienen su principal expresión en lo agradecidos que deben ser por mantenerlos en el trabajo así sea en condiciones denigrantes. Continuamente los funcionarios administrativos de cualquier grado le están mostrando a los trabajadores la puerta de salida: estimulan a unos trabajadores para que acusen a los otros, incitan a los usuarios para que se quejen de los servicios que les prestan, no desaprovechan oportunidad para mandar memos y de esta manera acopiar razones para cuando quieran salir de alguien. La capacitación no consulta los conocimientos previos de quienes van a ser habilitados ni sus intereses, sino que está orientada a imponer pautas o protocolos que no consultan los desarrollos científicos y que es utilizada como otro medio de control y sanción de los profesionales.
Administrativamente se ha ido constituyendo un estereotipo de administradores que se distinguen porque comparten las mismas frases. 5 . Están empeñados en aplicar los principios de la producción en serie a la prestación de servicios de salud. Entienden la política como el medio para andar detrás de los políticos buscando las gabelas, financiando intrigadores de oficio y aportando a las campañas. Cuando son de alto vuelo se rodean de asesores jurídicos y financieros porque sus intereses principales están dirigidos a hacerle el esguince a las normas y mover el capital.
Lo más grave es que esta descripción refleja someramente la forma de funcionamiento que predomina en nuestro actual sistema de salud. Pero la epidemia se consolida puesto que este sector ha ganando en su capacidad de influencia de tal manera que lo que se presenta como una reforma a la Ley 100, como es el proyecto que cursa en el Congreso de la República, no es más que la profundización de un modelo que defiende y fomenta sus intereses.
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1 Saludcoop, una EPS en el ojo del huracán
2 Hace un año Asmedas dirigió a SALUDCOOP un cuestionario sobre la política laboral de la empresa debido a que queríamos valorar las quejas que reiteradamente recibimos de los colegas que trabajan allí y se nos respondió que se trataba de información privilegiada y que la ley protegía la reserva de ese tipo de información para las entidades privadas.
3 Asmedas tiene abierta una oficina a la que cualquier funcionario de esta o de cualquier otra institución de salud puede formular sus quejas con respecto a la situación laboral, al maltrato o a la violación de los derechos de los trabajadores o de los usuarios
4 Mal llamadas porque puede atribuírseles cualquier función menos la de promover la salud.
5 “El que no cambia el cambio lo cambia”, “hay que ponerse la camiseta”, “que el que no comparte el régimen es un dinosaurio”, “tenemos que sacrificarnos para la supervivencia de la empresa”, si usted esta inconforme le esta dando patadas a la lonchera”.

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