Avanza unidad médica nacional
Por Luis Rinaldo Franco R.
Comunicador Social Periodista
Asmedas Antioquia
Una de las estrategias del gremio médico a escala nacional para afrontar la crítica situación del sector de la salud es la unidad. Fue así como en el pasado mes de septiembre, en Paipa Boyacá, se desarrolló una cumbre histórica de las diferentes organizaciones médicas nacionales, departamentales y locales, de carácter gremial, con miras a concretar una programación que permitiera estructurar organizativamente dicha estrategia.
El propósito de la unidad se materializó ante la proliferación de proyectos de ley que pretendían reformar el actual sistema de Seguridad Social en Salud o ley 100, el cual, según los gremios del sector, ha deteriorado progresivamente la salud de los colombianos y convertido la atención del servicio en un poderoso mercado que ha dejado de lado el verdadero sentido social de la medicina y que sólo beneficia al sector financiero privado.
Sobre la unidad médica, Sergio Isaza Villa, presidente de la Federación Médica Colombiana, comentó a Momento Médico: “El proceso de unidad se viene adelantando satisfactoriamente y esperamos crear mayor conciencia en los profesionales médicos para que cada vez se unan más al trabajo de la Federación”.
Afirma Isaza Villa que uno de los objetivos centrales de la organización médica es garantizar el profesionalismo, procurar la estabilidad laboral de los galenos y recuperarla en donde se haya perdido. Además, asegura que, “una de las pretensiones de la Federación es desenmascarar el propósito real de las cooperativas de trabajo asociado que no es otro que el de eludir relaciones laborales y las correspondientes obligaciones de los empleadores con el sector trabajador”, y para ello utilizará herramientas legales como la Ley 23 de 1981 o Ley de Ética Médica la cual promulga el desarrollo del ejercicio médico en condiciones dignas y adecuadas.
Por su parte, Jaime Calderón Herrera, presidente de la Asociación Médica Colombiana AMC, manifiesta que la unidad es importante en la medida en que se vienes asentando las bases para generar una organización que le permita a los médicos colombianos alguna posibilidad de éxito en la negociación con los estamentos oficiales, con miras a mejorar no sólo sus condiciones salariales sino su bienestar profesional y el bienestar de la sociedad: “Es necesario que el cuerpo médico colombiano cuente con una organización sólida que represente auténticamente sus intereses. Igualmente, dicha organización debe luchar por reivindicar la salud de los colombianos con mayor calidad, mejores oportunidades de acceso al servicio y con unos criterios más equitativos y solidarios que los que hoy plantea el modelo imperante desde la Ley 100”.
Los dirigentes de los gremios coinciden en el planteamiento de que la salud debe ser reconocida y respetada como un derecho pleno para todos los colombianos y que para ello deben modificarse las bases estructurales del actual sistema de salud, el cual ha demostrado su ineficiencia durante la última década –Declaración de Paipa, septiembre de 2004-. Con esta tesis, la Federación Médica Colombiana argumenta otro de los propósitos que debe encarar la unidad médica y, para ello, su presidente considera necesario “un Acto Legislativo que permita reformar la Constitución Colombiana para que en ella se exprese taxativa, explícita y claramente, que la salud debe ser un derecho fundamental de los colombianos y no como está definida actualmente, un derecho por su conexión a la vida”.
Pese a la presentación ante el Congreso de la República de múltiples proyectos de ley para reformar el actual sistema de salud, se logró concretar sólo uno, el 052, que acumula aspectos contenidos en cada uno, y ante lo cual el gremio médico decidió vincularse a su discusión como única propuesta de reforma, para buscar mejorar, en la medida en que se le permita, sus planteamientos y evitar que la cura (la reforma) salga más cara que la enfermedad (la Ley 100).
“Estos proyectos quizás tengan algunas perlas aparentemente satisfactorias, pero el entorno general lo que hace es profundizar el criterio de mercantilización de la salud convirtiendo cada vez en esclavos a los trabajadores del sector y en mercancía explotable a los enfermos colombianos”, afirma Calderón Herrera.
Modificación estructural al SGSSS
Los presidentes de la FMC y AMC coinciden, también, en que, sin duda alguna, debe modificarse estructuralmente el Sistema de Seguridad Social en Salud porque, aseguran, las reformas que se proponen no van más allá de acomodar unas pequeñas circunstancias que, de ninguna manera, lograrán producir un resultado favorable para la salud del pueblo. Y para trabajar en esta línea -ratifica el doctor Jaime Calderón-, lo primero que tiene que hacer el gremio médico es organizarse e informarse de la real situación del país, no sólo en el campo de la salud sino en su contexto general, social, político y económico: “Una vez se den estas condiciones de conscientización y organización, la única alternativa que le queda al médico es luchar, pero con conocimiento de causa”.
El gremio médico tiene que participar en la discusión que se viene dando en el marco de la reforma al actual sistema de salud y “ratificar la necesidad de un cambio de fondo y de forma, de un cambio estructural”, comenta Isaza Villa.
Ocho meses después de consolidada la Federación Médica Colombiana, el cuerpo médico se muestra esperanzado y con enormes deseos de participar en esta organización profesional. Hay conciencia de la existencia de dificultades en el entorno, propiciadas, en ocasiones, por los mismos líderes y directivos de las organizaciones sindicales y gremiales que los representan y por el individualismo que no ha sido el mejor aliado en la lucha por sus reivindicaciones, pero sus voceros manifiestan que las condiciones son propicias para un trabajo común que les permita lograr, ante todo, mejores condiciones de salud para la población colombiana por encima del interés mercantilista y, por ende, el fortalecimiento del gremio médico.
Amanecerá y veremos…
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