TLC y Medicamentos: Atentado contra la salud de los colombianos

Por German Enrique Reyes F.
Fiscal de Asmedas Antioquia
En la última ronda de negociaciones del TLC realizada el 22 de septiembre en la ciudad de Cartagena, tres asesores del Gobierno de Colombia en el tema de Salud y medicamentos presentaron su renuncia. Los motivos: no compartir los criterios de los norteamericanos en temas claves para la salud como las patentes de medicamentos, procedimientos médicos, y propiedad intelectual. El gobierno de Uribe, quien cada día entrega más, como lo veremos estalló en ira contra sus propios asesores.
El tema es supremamente sensible para la población colombiana dado que, como lo afirman académicos y la propia OPS (Organización Panamericana de la Salud), y entidades como Misión Salud, cuyo director es el doctor Germán Holguín Zamorano, la firma del acuerdo tal como lo proponen y tratan de imponer los norteamericanos traería como consecuencias inmediatas, entre otras, un debilitamiento de la oferta de medicamentos genéricos, incrementos en los precios y pérdida mayor de la existente de acceso a ellos. La anterior percepción ya empieza a entenderla la propia población quien, y según las últimas encuestas, desaprueba en un 40% la firma del TLC, existiendo todavía una franja que no sabe o no responde, la cual está cercana a un 20%, cifras éstas que consideramos significativas.
El doctor Germán Holguín Zamorano afirma en forma categórica: “Lo que nos preocupa es que se negocie la Salud Pública a cambio de ventajas comerciales, como si se tratara no de un derecho fundamental sino de una mercancía transable“.
En Colombia cerca de 20 millones de personas carecen de acceso a medicamentos. Hay 200 mil enfermos de Sida de los cuales necesitan antivirales (ARV) 20 mil y sólo los reciben 8 mil, es decir el 40%. Sólo el 30% de los medicamentos contra el cáncer está hoy en día en el POS (Plan Obligatorio de Salud) y los que existen en él tienen todas las trabas para su suministro, precisamente porque las EPS, por su alto costo, limitan su acceso.
Un dato importante que debe conocerse es que un medicamento nuevo, después de que su patente termina y se puede hacer uso del genérico, disminuye en precio entre un 40% a 70%. En Colombia, el valor de los genéricos frente a los productos de marca es, en promedio, menor en un 25 a 30% y sabemos que el consumo nacional de genéricos está en el 67%, lo cual nos habla de cifras importantes que, en caso de aprobarse el TLC, afectarían el sistema financiero de la salud y, obviamente, el bolsillo de los colombianos.
Según un estudio patrocinado y publicado por la OPS (Organización Panamericana de la Salud), el impacto económico del TLC, si se aceptan las condiciones de los norteamericanos y manteniendo el Decreto Ley 2085, expedido durante el Ministerio de Juan Luis Londoño de la Cuesta (qepd), es de US$290 millones al año con una pérdida de acceso a medicamentos de 500 personas. El alargamiento de las patentes tiene un impacto económico de US$490 millones por año y no acceso de 2 millones 500 mil personas, y en la ampliación del espectro de lo patentable se incluyen procedimientos médicos y diagnósticos por aproximadamente unos US$1.200 millones por año y 2 millones más de personas sin acceso. El doctor Holguín Zamorano refiere que en Colombia, con la firma del TLC, en el 2006 morirán por causa de no acceso a medicamentos 90 personas más contagiadas con SIDA y hasta el 2020 más de 2.500, es decir, algo similar a los muertos del atentado contra las torres gemelas.
Vale la pena presentar en este artículo la evolución de las negociaciones en el tema de la referencia para visualizar claramente cómo el gobierno de Uribe ha cedido en forma antipatriótica ante los intereses norteamericanos a tal punto, como ya lo referenciamos, que sus propios asesores renuncian antes de tener que cargar con el INRI de entreguistas.
Es necesario, entonces, que más voces se unan a la protesta contra el TLC y la entrega de la salud al albedrío de los norteamericanos que, como lo dijera BUSH “sólo nos interesan los negocios“ y, como es obvio, deducir, no importa que se produzca un genocidio mayor que el de Irak.
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