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La esclavitud en la historia
(Parte I)











Por médico Bernardo César Sierra P.
Internista

Esclavitud es la institución milenaria por medio de la cual el hombre sirve a un amo. Pero la definición no puede ser tan sencilla como parece. Un hombre o una mujer empiezan a ser esclavos cuando entran al servicio de un amo o de una organización, sin tener la oportunidad de establecer condiciones y obligaciones mutuas sin pago de salario y sin la protección de la ley.

Un esclavo no tiene libertad de cambiar de patrón ni de trasladarse por su gusto a donde quiera. Puede tener familia, pero tiene mucha limitación para escoger pareja. Además, la unidad familiar está en todo momento al arbitrio del amo.

En todas las sociedades se ha aceptado que a un esclavo se le puede propinar castigo físico con diferentes grados de crueldad. Algunos estados también han aceptado que el amo mate al esclavo. Este es una mercancía que se vende o se permuta. Carece de responsabilidad ante la ley. Fue botín de guerra o perdió su libertad a consecuencia de deudas.

Parece que la esclavitud acompañará a la humanidad indefinidamente. Ingentes masas humanas trabajan para sobrevivir, invirtiendo sus esfuerzos en la “sociedad de consumo”, que no es otra cosa que convertir el trabajo en monumentales beneficios para grandes industrias que manipulan el mundo variando los modelos y creando necesidades tan hipotéticas como la de mantenerse al día con el último adelanto, y también la de sostener el lujo del consumidor a un nivel superior al de sus semejantes.

La esclavitud en Grecia

Los ciudadanos tenían tiempo para dedicarse a sus ocupaciones porque todos los trabajos penosos estaban hechos por los esclavos. La esclavitud era una situación tan normal que nadie tenía en cuenta si era justo colocar a un hombre en posición de bestia. Los esclavos existían porque nacían como tales, porque eran capturados en la guerra o porque se negociaban. En Atenas se podía hacer lo que se quisiera con el esclavo, menos matarlo. La industria de la artesanía estaba a cargo de los esclavos, quienes trabajaban en pequeños talleres; algunos de ellos fueron buenos artistas.

Se ha dicho que, gracias a los esclavos, sus amos tuvieron tiempo para pensar y crear las doctrinas filosóficas que todo el mundo admira, o que hubiera quienes se pudieran dedicar a las grandes obras de arte que actualmente conocemos. Tal es el caso de los arquitectos del Partenón o escultores como Fidias, Lisipo, Praxiteles y Policleto.

La esclavitud en Roma

La economía de Roma se basaba en la esclavitud. Los esclavos eran responsables de la producción agrícola. De ellos dependía la excelente producción de trigo, vino y aceite de oliva.

Roma necesitaba muchos esclavos para poder utilizar a sus jóvenes en las guerras de conquista. De las provincias conquistadas, los generales y soldados llevaban a Roma un riquísimo botín. De España adquirían plata, y de las provincias de Oriente, oro.

El trato de los esclavos era especialmente cruel, excepto el de los criados familiares. Los que iban al campo eran marcados en la frente y llevaban cadenas. Durante el consulado de Mario, una rebelión de esclavos se tomó la isla de Sicilia. Los esclavos vencieron a cuatro ejércitos romanos. Al fin fueron dominados y los vencedores crucificaron a 20 mil esclavos. Posteriormente, hubo otra rebelión, la que Roma se demoró cuatro años en dominar. La más famosa de todas las rebeliones fue la de Espartaco, en el año 73 A.C. Los gladiadores eran esclavos. En Capua existían varias escuelas de gladiadores. Sabemos que los gladiadores estaban destinados a luchar hasta morir en el circo. En una lucha cuerpo a cuerpo el vencido podía pedir clemencia al público pero generalmente se le negaba. La señal era colocar el pulgar hacia abajo. Los gladiadores eran escogidos como los ejemplares humanos de mejor contextura física y fuerza muscular. Los propietarios mantenían comercio de estos gladiadores como si fueran reses.

Espartaco se escapó en Capua on 70 compañeros y se refugió en el Vesubio. Él era un tracio de noble alcurnia. De toda Italia acudieron esclavos a reforzarlo y se formó un ejército de 10 mil hombres. De un momento a otro, Espartaco se encontró dueño de todo el sur de Italia. Amenazó a Roma y se paseó en triunfo por toda Italia, pero su ejército era indisciplinado. Sus soldados se dedicaban al saqueo. Finalmente, Espartaco se enfrentó con Licinio Craso, quien lo fue diezmando poco a poco, aprovechándose de la indisciplina de sus esclavos. Después de la derrota final, fueron crucificados 6 mil, los cuales fueron colocados en línea sobre la vía Capua – Roma.

Es interesante observar la actitud de un romano prominente como Catón. Este señor llegó a ser muy rico y poseía bastantes esclavos, pero aquel que se iba volviendo viejo lo vendía para no alimentar bocas inútiles. Pero hay que reconocer que Catón fue quien clamó en el Senado contra la corrupción y, como buen patriota, fue el enemigo acérrimo de Cartago. Pero también fue el enemigo acérrimo del lujo de las matronas romanas. Dejó para la historia un discurso virulento y venenoso contra todas ellas…

 

 
 
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