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Campamento Humanitario por la Salud
Por Luis Reinaldo Franco Restrepo
Comunicador Social Periodista U. de A.
Asesor en Comunicaciones de Asmedas Antioquia
Uno de tantos casos
“Quince días atrás, llevé a mi señora madre al servicio de Urgencias de la Clínica Medellín del Centro, pues tenía un dolor precordial agudo”, relata el señor X, quien subió a la tribuna a contar a los presentes su tristeza. “Nos dirigimos allí por la cercanía de nuestra residencia a la clínica y porque el dolor de mi madre era muy fuerte. Creíamos en el anuncio del señor Ministro de la Protección Social de que ahora sí había un compromiso real y serio de todas las clínicas para atender las urgencias integrales, independientemente de su afiliación al sistema. Al ingresar, grande fue nuestra sorpresa cuando nos exigieron tres millones de pesos ($3 millones) como depósito para poder atenderla, cifra que logramos se redujera a doscientos cincuenta mil pesos ($250.000) por mi insistencia. Finalmente, logramos que la atendieran y le diagnosticaron enfermedad coronaria aguda por lo que requería cateterismo con posible angioplastia stent. Como mi madre estaba afiliada a la EPS del Seguro Social, pedimos trasladarla a la IPS Universitaria en donde nos respondieron que no había disponibilidad de cama ni de atención en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Por tal motivo, decidimos instaurar una acción de tutela buscando que se le brindara la atención que requería. Finalmente, la Clínica Medellín le dio de alta. Mi madre fallece en menos de 24 horas”.
El caso del señor X fue uno de los tantos casos relatados durante la realización del Primer Campamento Humanitario por la defensa del Derecho a la Salud y la Seguridad Social Públicas” que realizó el pasado 25 y 26 de agosto en la Plaza Botero de Medellín el Movimiento Nacional por el derecho a la Salud y la Seguridad Social Capítulo Antioquia, y casos similares los han vivido miles y miles de personas en Medellín, Antioquia y Colombia: violación del derecho a la salud, negación de la atención, paseo de la muerte…
“La idea de hacer este campamento surgió de las instituciones de trabajadores que conforman el Movimiento Nacional por la Salud y la Seguridad Social, con el objetivo de hacer evidente la necesidad de un compromiso de todos y todas para enfrentar la crisis de la atención en salud, legitimando la lucha por la exigibilidad del derecho a la salud que el Movimiento Nacional abandera, para que este derecho sea una expresión real del compromiso político que los gobiernos tienen que asumir con su pueblo y donde se exija que el Estado Colombiano cumpla con la deuda social que en materia de salud tiene con millones de compatriotas”, afirmó Mauricio Torres, médico y vocero político del Movimiento.
Se pensó en varias acciones y, finalmente, se planteó la propuesta de hacer un Campamento Humanitario que se entendiera como una tribuna pública ciudadana abierta donde, al ubicarse en un escenario público (en este caso la Plaza Botero), el ciudadano a pie, el transeúnte y el ciudadano organizado, pudieran hacer la denuncia de su situación de salud que mostrara las reales irregularidades en la prestación de los servicios de salud en Medellín y Antioquia. “Es un escenario innovador en el sentido de que no es la denuncia tradicional donde se marcha, o no son solamente ciertas personas las que votan un discurso, sino que, en este caso, el micrófono se abre para que cualquier ciudadano, para cualquier persona que desee comentar su situación, lo haga libre y abiertamente”, señaló el doctor Torres, quien además es médico salubrista especializado en la Facultad Nacional de Salud Pública de Medellín.
La respuesta de los trabajadores y la comunidad en general
Esta tribuna de denuncia tuvo una excelente acogida y se caracterizó por dos aspectos importantes. “Por un lado se mostró una enorme innovación porque se logró recoger expresiones culturales y denuncias sociales muy importantes, y demostró, además, que, a través de la música, se puede denunciar la violación de los derechos humanos, en nuestro caso particular la violación del derecho a la salud”, aseveró el profesional de la salud, quien también hizo parte del comité directivo del campamento realizado en la ciudad de Bogotá hace un año. “Por otro, permitió demostrar que en el país sí hay verdaderamente una violación sistemática del derecho a la salud expresada en factores como la dificultad en el acceso a los servicios de salud, en la entrega de los medicamentos, en los procedimientos de laboratorio, en los procedimientos quirúrgicos; también están las barreras de orden económico como los copagos y las cuotas moderadoras, las barreras de orden administrativo que le exigen a la gente una cantidad de tramitología que le impide su acceso al servicio, y las barreras de orden geográfico donde la gente tiene que desplazarse a distancias muy extensas ocasionando, en muchas ocasiones, la muerte por la poca oportunidad en la atención. Falencias todas propias de nuestro sistema de salud, del modelo de Ley 100, que impiden efectivamente la garantía del derecho a la salud”.
Testimonios:
- Carlos Alberto Giraldo Giraldo, Presidente de Asmedas Antioquia

El Campamento es una actitud de resistencia a las políticas del Gobierno en materia de Seguridad Social, particularmente en términos de la privatización de la salud y la negación del derecho a acceder a ella, y plantea la necesidad de la concertación y el diálogo como forma civilizada de buscar soluciones a los problemas sanitarios ante las medidas gubernamentales que no consultan las reales necesidades en salud de la población colombiana. Excelente iniciativa del Movimiento Nacional por la Salud y la Seguridad Social y las instituciones que la conforman, entre ellas Asmedas Antioquia, y las diferentes asociaciones de trabajadores de la salud así como de la Asociación de Usuarios ASUDESSA.
- Esteban Zárate Durier, miembro del Comité Departamental Unitario
El Campamento Humanitario se constituye en un clamor absoluto y total de aquellas personas que han sufrido negaciones a la atención en salud y que han visto que su vida, su salud y su enfermedad se han convertido en negocio; ellas claman porque haya un cambio en el actual modelo de salud colombiano. Por ende, me parece válido este Campamento pues mira a ser visible a la comunidad sencilla, a la que pasa por la calle, por eso está en la Plaza Botero, a las personas que inclusive no tienen incorporados, y que es un problema de estado, dar a conocer la problemática tanto personal como institucionalmente de la crisis de la salud. Finalizado este campamento, se sigue la creación de consultorios jurídicos que jalonen procesos similares en los diferentes barrios de la ciudad y municipios del departamento de Antioquia.
- Mauricio Torres, Vocero del Movimiento Nacional por la Salud

Este campamento es un momento dentro de un proceso que se debe seguir replicando en todas partes; su proclama llama a la ciudadanía y a las organizaciones sociales a que repliquemos masivamente el Campamento en cada barrio, en cada municipio, en cada vereda. También se propone generar un mecanismo de recolección y sistematización de las denuncias aquí publicadas, que nos permita, por un lado, contribuir a que a la gente se le resuelvan sus problemas, y por otro lado a que logremos una suerte de Observatorio de la violación del derecho a la salud en Antioquia y en el país. Aquí en Medellín ya existen algunas experiencias en este sentido, que iniciaron con lo que se llama el Consultorio de Seguridad Social Integral, que esperamos ayuden a resolver las problemáticas concretas y ahonden en la exigibilidad del derecho a la Salud.
- José Fernando Vélez Londoño, delegado de Asmedas en el Campamento:

El campamento se constituyó en un instrumento creado en forma innovadora por agrupaciones sociales, entre ellas algunas sindicales, para hacer visible ante la población, la situación crítica y profundamente angustiante del problema de la salud y la seguridad social, no sólo referida a la salud pública, hoy muy reducida a casi su mínima expresión, sino también a lo que es la prestación de los servicios en las instituciones privadas. Fue todo un éxito a pesar de las dificultades económicas, de trabas en los permisos, del clima… Este tipo de actividades deben continuar porque los testimonios que se escucharon de las personas que subieron a la tribuna, demuestran claramente que las instituciones de salud violan constantemente el derecho a la atención y propician el paseo de la muerte. Por ello, el movimiento debe continuar y las organizaciones sindicales tienen la obligación moral y ética de escuchar a la población afectada y colaborarle para que la problemática de la salud se solucione.
- German Enrique Reyes Forero, Representante a la Cámara en Antioquia por el Polo

El Campamento se ha constituido en un ejercicio de participación democrática y considero que es supremamente importante que los ciudadanos ‘de a pie’, los transeúntes, se sigan expresando y exponiendo sus quejas de manera pública, en actividades de este tipo, para que haya conciencia de la necesidad de seguir luchando por la salud como un derecho fundamental, como siempre lo hemos proclamado desde Asmedas Antioquia, desde los diferentes sindicatos de la salud y desde el Polo Democrático Alternativo.

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