Semblanzas
In Memoriam Fernando Tirado Villegas
Por Eduardo Cano G.
Médico Salubrista
Fernando Tirado Villegas fue mi compañero desde que estudiábamos bachillerato en el Colegio de San José. Vinimos a hacer una estrecha y cómplice amistad durante nuestros estudios de Medicina, en donde compartimos muchas de las luchas de una juventud signada por la época del triunfo de la Revolución Cubana y del final de la época del Neocolonialismo.
A pesar de lo que muchos pueden creer, Fernando nunca fue médico clínico y menos añoró ni buscó esta disciplina. Sus orientaciones se establecieron rápidamente hacia la Salud Pública. En él fue predominante el gerente, el epidemiólogo y, aunque parezca extraño, el arquitecto, pues dejó su gran impronta en la remodelación y construcción de varias clínicas de la ciudad como la Luz Castro, el Hospital General de Medellín, la Clínica de las Vegas y la Clínica del Sur.
Su personalidad estudiosa y la mezcla de las disciplinas ya mencionadas lo llevaron a ser un hombre brillante y de éxito pero controvertido. A Fernando Tirado Villegas se le amaba o se le odiaba, pero no se era neutral ante su persona, porque era poseedor de un inmenso humor negro y de una capacidad ilimitada para desarmar a sus contraventores en forma ágil y eficaz.
En un mundo cambiante y turbulento, en muchas ocasiones estuvimos en bandos contrarios, pero las divergencias, necesarias frente a una personalidad tan fuerte como la suya, nunca llegaron a separarnos definitivamente y siempre encontré en él al amigo que me tendió la mano.
Fue director de la Clínica Luz Castro de Gutiérrez, del Hospital General de Medellín; gerente general de la Seccional del Seguro Social en Antioquia; director general del Hospital San Vicente de Paúl de Medellín; Jefe del Servicio Seccional de Salud de Antioquia, y estuvo encargado de la Dirección Nacional de Atención Médica del Seguro Social; también desempeñó varias asesorías en los ámbitos nacional e internacional.
Paz en la tumba de Fernando Tirado Villegas.
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