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Cátedra abierta
La equidad en salud como un cuento chino
Por Eduardo Cano G.
Médico Salubrista
educano32@hotmail.com
A los colombianos nos quieren llenar la cabeza con cuentos. De puro cuento, porque así se hace la política en esta etapa histórica de la evolución de la humanidad. Porque puro cuento es el cambio que la Corte Constitucional dice haberle introducido al Sistema de Salud que rige en el país desde hace 15 años.
Ordenar la igualación del POS Subsidiado y del POS Contributivo no deja de ser halagador para muchos, en especial para los intereses populistas alinderados alrededor de las huestes uribistas y, por lo mismo, un apoyo al Gobierno y a su posible reelección. Pero resulta también que a quienes se agrupan alrededor de la producción, distribución y administración de la tecnología de punta, les interesa esta reforma. A mayor demanda de procedimientos tecnológicos costosos, mayores ganancias para sus representantes en las instituciones intermediarias (EPS) y en las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud que suministran la atención curativa a la población.
Pero lo más grave es que, en resumidas cuentas, esto no acaba con las tutelitas que se han convertido en verdadero proceso de atención y lesionan en forma fundamental la misma oportunidad de la atención.
En resumidas cuentas, se le agrega otro paso al proceso de la atención. Y hablando de la atención médica curativa, cada paso que se le agregue al proceso de la atención lesiona gravemente la oportunidad de esta y por los mismos resultados. Por esto, la oportunidad es una característica fundamental de la atención médica curativa. Difícil pensar en un comité técnico de una EPS cuya visión y misión oculta es alcanzar los mayores beneficios económicos para su empresa, resolviendo ágilmente los problemas derivados de los reclamos de los pacientes por la atención a la que tienen derecho, en especial cuando se trata de procedimientos costosos. En esta forma, dos alternativas le quedan al paciente: entrar en una verdadera lista de espera o presentar la tutela ante la Corte Constitucional.
Lo cierto, a mi modo de ver, y esto lo he dicho muchas veces, y no me cansaré de repetirlo, es que un sistema de salud no se puede reformar por parcelas, reformitas que, a final de cuentas, sólo benefician a unos pocos, aisladas del contexto general de la situación real del país. Y, lo más grave, sin contexto de ninguna especie y mayormente sin contexto epidemiológico ni financiero.
Mientras el modelo de atención de la reforma de los servicios de salud en el país, que incluye la Ley 100 y todas las reformas que se le han hecho en estos quince años, tenga como eje los hospitales de tercero y cuarto nivel, no habrá presupuesto que logre financiarlo y todos los recursos que se le inyecten irán al bolsillo de los representantes de la alta tecnología, tanto en las instituciones intermediarias como en las instituciones prestadoras de servicios de salud. Se sabe muy bien, por la experiencia mundial, que en este caso no sólo vale reformar la oferta de servicios; porque esta oferta de servicios, con un sistema cuyo eje son los hospitales de alta tecnología, es supremamente costosa.
Hay que reformar la demanda, hecho demostrado en los países más avanzados del mundo; y esta reforma de la demanda implica cambiar el eje de la atención de un modelo basado en la oferta de los hospitales de tercero y cuarto nivel a un modelo cuyo eje lo constituyan las instituciones de ATENCIÓN PRIMARIA INTEGRAL, única forma de racionalizar la demanda.
Es necesario crear en todo el país una extensa red de instituciones descentralizadas de ATENCIÓN PRIMARIA INTEGRAL con tres características: 1) Servicios locales de salud con un área geográfica específica; 2) Con promoción de la salud, curación y rehabilitación; 3) Empoderamiento de la población a nivel local, con participación y concertación social como base de las políticas administrativas, financieras y epidemiológicas.
De no ser así, todos los recursos destinados a igualar los dos regímenes terminarán, como ya se dijo, en las arcas de los hospitales de alta tecnología iniciando un proceso de déficit crónico del sistema que, necesariamente, terminará reventándolo. A no ser que, como lo ha manifestado el Ministro de la Protección Social, se realicen algunos cambios fundamentales, como reducir el POS de los servicios de salud universitarios. Algo que podría hacer pensar en una igualación, por lo bajo, de los dos regímenes: POS Subsidiado y POS Contributivo.
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