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Asmedista Destacado

Luz María Agudelo Suárez
Secretaria de Salud de Medellín
Por Luis Reinaldo Franco Restrepo
Comunicador Social Periodista U. de A.
Recibió el título de Médica y Cirujana en la Universidad de Antioquia en 1987 y realizó su año rural en San Pedro de Urabá. Posteriormente, se especializó en Epidemiología en la Facultad Nacional de Salud Pública y realizó un posgrado en Investigación Social llamado Teorías, Técnicas y Métodos de Investigación Social.
Comenzó a ejercer su profesión en una época en la que el departamento de Antioquia era líder en materia de salud pública: “Se había desarrollado una fortaleza importante en materia de salud pública, en parte por la existencia de nuestra Escuela Nacional de Salud Pública que había formado excelentes salubristas en el país; también por las influencias de Héctor Abad Gómez en materia de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, y del apogeo de programas para tratar problemas muy sencillos de salud como diarreas e infecciones respiratorias agudas, así como medidas de saneamiento básico para que todas las comunidades tuvieran agua potable, vías que les permitieran acceder a los centros y servicios de salud, a vacunaciones, calidad de los alimentos. De todos estos temas aprendimos con Héctor Abad en la Escuela de Salud Pública y, posteriormente, también en la Unidad de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia”.
¿Por qué estudió medicina?
Básicamente, por dos razones: A mi papá le gustaban las profesiones liberales, que brindaran cierta autonomía incluso laboral, y su pensamiento influyó mucho en mi decisión después de graduarme como bachiller. Además, porque la Medicina siempre ha sido una profesión de servicio y a mí, particularmente, me encanta servir y ayudar a los demás, y comprometerme en ello.
Médica, esposa, madre…
Los médicos ejercemos una profesión muy demandante pero igual nos acostumbramos, incluso desde el Internado. Somos formados para enfrentarnos a jornadas laborales muy extensas y sabemos que se trata más de una vocación de servicio. Esta situación nos causa conflictos familiares y personales, pero cuando nuestros compañeros o compañeras afectivos también son médicos, terminan comprendiéndonos y acostumbrándose más fácilmente. En mi caso personal, y como Secretaria de Salud de una ciudad con una gran población como Medellín -la segunda del país con cerca de dos millones trescientos mil habitantes-, debo estar disponible las veinticuatro horas del día porque constantemente se presentan emergencias de todo tipo que no dan espera a la atención; el gabinete debe estar atento, incluso como apoyo, pues es una labor en equipo y de compromiso con la ciudadanía. Ello también influye, obviamente, en las relaciones de familia. Sin embargo, soy una mujer feliz. Tengo dos hijas maravillosas y una relación excelente con ambas. Mi compañero, Jaime Arturo, es extraordinario y ambos hemos construido un ambiente familiar especial. Es un compañero intelectual, de discusiones, de la vida, sexual; todo ello ha enriquecido la relación, me brinda felicidad y me fortalece para seguir luchando.
Su experiencia como Secretaria de Salud de Medellín a un año de su gestión
Ha sido una experiencia enriquecedora, muy valiosa y un reto bien importante de asumir. Sin embargo, uno no puede leer el contexto municipal independiente de los contextos territorial y nacional y del actual Sistema de Seguridad Social colombiano el cual, considero, tiene algunos problemas que influyen directamente en las competencias territoriales y municipales, en la descentralización que no se ha profundizado en el aspecto de la salud. En Medellín, por ejemplo, parte de las funciones y compromisos del municipio todavía es responsabilidad de la Dirección Seccional de Salud de Antioquia. Al respecto, considero necesario redefinir qué nos compete como instancia municipal y cómo podemos articular dichas competencias y acciones a las de otros actores que también tienen responsabilidades y recursos porque, finalmente, todos actuamos sobre una misma población.
Su concepto sobre el actual sistema de seguridad social colombiano
Es un sistema que, a pesar de tener en funcionamiento ya 15 años, todavía se está afinando; es un sistema de mercado cuyas regulaciones han sido difíciles; con exceso de normatividades, reconocido por todos los estudiosos, característica que, en vez de facilitar su operatividad, muchas veces la entorpece, dificultando, a su vez, que los servicios lleguen adecuada y oportunamente al usuario, como debiera garantizarlo cualquier sistema de prestación de servicios de salud.
Sus retos como Secretaria de Salud de Medellín
Es necesario mantener una política muy fuerte en Salud Pública, en programas de promoción de la salud, en programas de autocuidado, autorresponsabilidad y así, seguramente, las comunidades irán ganando poder en el tema de la salud como un derecho esencial y fundamental para la vida, en medidas preventivas para los problemas de salud más prevalentes y en el acceso a la atención en salud en todos los niveles de atención que, ojalá, pudiéramos tenerla de una manera integral y con calidad.
Cómo ve a Medellín con relación a otras ciudades de Colombia y América Latina
Medellín es reconocida en América Latina como una ciudad que tiene una muy buena formación de recurso humano en salud, una excelente calidad clínica y médico quirúrgica y unos servicios competitivos en el mercado.
¿Qué significa para usted trabajar por la salud de una comunidad?
La Salud es un resultante, es la vida en presente, es el bienestar en todos los ámbitos de la vida humana, es el bienestar físico orgánico y el bienestar psíquico; la salud depende del acceso a la educación, a la cultura, de la vivienda, de una alimentación sana, de una recreación adecuada que nos haga crecer como seres humanos; de unas relaciones armónicas; depende de la creación y recuperación de espacios de convivencia para la ciudadanía donde nos relacionemos en forma solidaria; salud es volver a recuperar la esperanza para los ciudadanos.
El médico antes y después de la Ley 100 de 1993
Yo creo que hemos cometido un exceso con la Ley 100, los procesos gerenciales en salud y el mercado de la Salud. Hay quienes conciben la salud como un derecho fundamental ligado a la vida y, por tanto es un resultante de otras oportunidades sociales; algunos consideran que la salud debe ser una garantía y un bien público; y otros consideran que, a pesar de ser un bien público, es también un bien sometido a las leyes de oferta y demanda del mercado. Colombia opta por un sistema intermedio, un sistema muy complejo. Se habla de la salud como un bien público pero sometido a las leyes del mercado y, en tanto bien público, el Estado debe entrar a regularla. En ese sentido se han presentado algunas fricciones de uno y otro lado. A veces se nos ha ido la mano en la formación gerencial, sobre todo en el terreno de la salud pública: hemos olvidado la formación en disciplinas que habían sido probadas a escala mundial; por ejemplo la Epidemiología, la Salud Pública, la Administración de los Servicios de Salud, la Salud Ocupacional; y vino una formación muy fuerte de Gerencias: Gerencia Hospitalaria, Gerencia de la Salud Pública, Gerencia en Administración de Servicios de Salud, todo ello con más énfasis en el tema gerencial. Y este ha sido un cambio que han sufrido un poco las facultades y universidades formadoras de recurso humano en salud, específicamente en el terreno de la administración, gerencia y salud pública.

La Salud Pública de Medellín hoy
Está bien en comparación con otras ciudades de Colombia del mismo tamaño poblacional -Cali, Barranquilla-. Tenemos índices de mortalidad materna por debajo de los indicadores del Milenio; este año en Medellín, hasta el momento, sólo se han presentado seis casos de muerte por enfermedad diarreica y por desnutrición no hay uno sólo; tenemos indicadores de calidad de vida como el índice de calidad del agua de muy buena potabilidad; pero dijéramos que el referente tenemos que ser nosotros mismos; tenemos que ser capaces de superar esos indicadores en el cuatrienio y tenemos metas muy ambiciosas. Hay otros indicadores en los que sí tenemos serias dificultades, como es el caso de la sífilis congénita, donde hay índices del 3,5 por cien mil nacidos vivos; el indicador de sífilis congénita es realmente preocupante, pues se trata de una enfermedad completamente prevenible con medidas médicas, con protocolos muy bien establecidos como es el uso de los antibióticos en el primer y segundo trimestre, con un diagnóstico adecuado, con unos exámenes de laboratorio claramente estipulados en los protocolos, de manera que eso nos está hablando de que tenemos dificultades en el control prenatal.
Luz María Agudelo y la organización gremial
Mi historia con Asmedas inicia cuando yo era estudiante de Medicina. Siempre he estado muy cercana al trabajo de Asmedas, institución que siempre se ha caracterizado por defender los intereses de los profesionales de la salud y específicamente del gremio médico, por buscar que la profesión médica se ejerza con dignidad -la que no tiene que ver solamente con el salario sino además con el reconocimiento social que tienen los médicos, con los espacios donde se ejerce, con la calidad de las instituciones hospitalarias, con las jornadas de trabajo que realizan los médicos; con tener los insumos, los medicamentos y la tecnología médica apropiada para ejercer una buena labor de acuerdo con los conocimientos científico técnicos que avalan la profesión médica- y en condiciones éticas, no sólo para quien presta el servicio como médico sino, también, porque esto contribuye a la razón fundamental de nuestra profesión que es aliviar el dolor y el sufrimiento del usuario y contribuir al bienestar del ser humano.
Asmedas ha sido siempre abanderada en la defensa de ese ejercicio médico digno. No es fácil cumplir Cincuenta Años. Es meritorio celebrar 50 años de lucha por la dignidad médica. Son cincuenta años en los que Asmedas también ha liderado el trabajo y la recuperación de los derechos de las mujeres en el trabajo en salud y preocupada también por la salud de las mujeres, tema bien interesante. La Secretaría de la Mujer de Asmedas Antioquia ha estado participando con nosotros en el tema de la Clínica de la Mujer, y lo ha liderado. Son cincuenta años en los que mujeres y hombres muy destacados han trabajo y han puesto lo mejor de su conocimiento y de sus esfuerzos al servicio de las luchas por la defensa de un trabajo digno para los médicos.
La participación política de Asmedas
Asmedas viene luchando porque los médicos tengan una participación importante en política, porque la Medicina no es una profesión aséptica; ninguna profesión que se acerque al dolor, a la desigualdad, a la inequidad, al sufrimiento humano, puede considerarse una profesión aséptica. Hay que ejercer la política como un ejercicio de lo transparente, de lo público, de lo que debe estar al servicio del bien común, al servicio de los individuos y de las colectividades, por encima de los intereses particulares o privados. Y veo que Asmedas también ha dado una lucha en ese sentido. Los sindicatos también tienen que modernizarse, tienen que leer nuevos contextos en un mundo globalizado donde hay fuertes intercambios culturales, donde hay redefinición de los roles, de las profesiones, de los quehaceres. Asmedas ha venido haciendo también esfuerzos en ese sentido, actualmente tiene grupos incursionando en proyectos comunitarios; proyectos mucho más cercanos a las comunidades, no solamente a leer al gremio médico sino lo que son nuestros usuarios y nuestras comunidades; proyectos de investigación, de participación también más cercana a los entes territoriales, a los gobiernos y al Estado, ya sea para discutir o influir en la política pública. Ahí hay unas líneas nuevas, más prometedoras, más distintas, que pueden revitalizar a los sindicatos.
La cuestión de género
El Siglo XX y el XXI son los siglos de las Mujeres. La mujer ha salido del espacio doméstico a ocupar un lugar en el espacio público, ha salido de lo privado a lo público en un momento en que también lo público y lo privado empiezan a perder sus líneas divisorias y ese papel es importante porque la mujer tiene mucho que aportar a partir de ese conocimiento que acumuló durante años de experiencia en lo privado, en la crianza de los hijos, en la familia, en el hogar, en el conocimiento de las emociones, de lo intuitivo. Florence Thomas dice que “las mujeres realmente estamos recién nacidas en el mundo de lo público”, o sea en el mundo de la cultura y de las artes, de la política, en el ejercicio mismo de la ciudadanía plena; históricamente somos recién nacidas. Entonces es un aprendizaje importante y aún ahí estamos construyendo una manera de aportar a la sociedad.
Clínica de la Mujer, proyecto de y para las mujeres
La idea es crear una unidad hospitalaria específica para atender la salud de las mujeres. En Medellín, las mujeres constituyen el 53% del total de la población, pero, además por su función reproductiva, podríamos decir que tiene mayor desgaste porque, además de su vida laboral y de todos los aspectos que puedan comprometer su proyecto de vida, las mujeres biológicamente cargan la función reproductiva y eso las hace más vulnerables frente a algunos eventos de salud y también más vulnerables frente a muchos eventos sociales como la violencia, especialmente la violencia de género; las mujeres han sido muy afectadas. Por ello, pensamos que deban tenerse unos servicios específicos para ellas.
Se ha creado, por ello, este proyecto de Clínica de la Mujer, que tendrá dos objetivos básicos: Salud Mental (Violencia, específicamente violencia de género) y Salud Reproductiva y Sexual pero no necesariamente atención de embarazo y parto, que ha sido lo clásico, sino atención del cáncer de mama, cáncer de cérvix, problemas ginecológicos de las mujeres, el tema de la menopausia, entre otros.
Un mensaje a los lectores de Momento Médico
Al gremio médico, a los trabajadores de la salud y a la ciudadanía en general los invito a apoyar los proyectos y tareas trazadas desde la administración municipal, y concretamente desde la Secretaría de Salud. Este es un tiempo para hacer, pero un hacer sustentado tanto en la reflexión como en la práctica. Estoy convencida de que hay que combinar las dos cosas, reflexión-pensamiento y resultados-prácticas, pues en la medida en que uno piense bien, se plantean buenas ideas y proyectos y se elaboran adecuadamente, para poder ofrecer, de esta manera, un hacer más contundente, más efectivo a la sociedad y contribuir, realmente, a su transformación social. Además, ese privilegio del bien colectivo, en el que está incluida la salud, así como el respeto a la dignidad de la vida humana y al sentido de la vida, son las claves para tomar decisiones más racionales y más justas para todos los ciudadanos.

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