ARTÍCULOS

. 15 años de la
Ley 100: Ciudadanos
jerarquizados


. El péndulo de la
modernidad


. La dignidad humana
en el proceso de
salud-enfermedad
luego de la Ley 100


. Medicamentos en el
Sistema General de
Seguridad Social en
Salud. ¿Fuego que
combate fuego?


. Seguridad Social
o Seguridad
Democrática?
Paz o guerra


. ¿Nuevo capitalismo?

. De la lucha gremial
a la política, en torno
a la Seguridad Social


. Informe Especial.
Jornada Panamericana
del Médico 2008


. Asmedista Descatada
Luz María Agudelo,
Secretaria de Salud
de Medellín


. Un pacto, el trabajo
y la decencia


. Profe, ¿cómo puedo
llegar a ser el mejor
médico? Parte I


. En Colombia,
financieras y
empresarios, ¡qué
pacatos!
Ser Laboral


. La defensa de las
pensiones de mujeres
y trabajadores en
Latinoamérica


. Reflexiones en
Domingo.
Jubilados


. Escaperos en el
hipermercado
Callada presencia
Parte I


. Lo que va del
ratatouille de Disney
a los tomates
verdes fritos
Cocina y Cultura


. El Caleidoscopio
de Diógenes


. 60 años de los
derechos del hombre


. 3 de diciembre,
Día del Médico


. Se hace justicia
con los empleados
en provisionalidad
y por encargo


. Asociación Antioqueña
de Historia de la
Medicina reinicia
actividades en 2009


. Nuevos delegados
seccionales y
nacionales de
Asmedas Antioquia


. Reconocimiento a
un asmedista


. Tres pérdidas
irreparables para
el gremio médico de
Antioquia:
Gustavo Molina y
Gustavo Fernández


. Grafismos.
Resumen de 2008


. Contraportada

. Poema

 
     
 

¿Nuevo capitalismo?

Son autores del siguiente texto: José Saramago, Federico Mayor Zaragoza, Francisco Altemir, Roberto Savio, Mario Soares y José Vidal

La crisis financiera está de nuevo aquí destrozando nuestras economías, golpeando nuestras vidas.  En la última década, sus sacudidas han sido cada vez más frecuentes y dramáticas.  Asia Oriental, Argentina, Turquía, Brasil, Rusia, la hecatombe de la Nueva Economía, prueban que no se trata de accidentes fortuitos de coyuntura que transcurren en la superficie de la vida económica, sino que están inscritos en el corazón mismo del sistema.

Esas rupturas que han acabado produciendo una funesta contracción de la vida económica actual, con el aumento del desempleo y la generalización de la desigualdad, señalan la quiebra del capitalismo financiero y significan la definitiva anquilosis del orden económico mundial en que vivimos. Hay pues que transformarlo radicalmente.

En la entrevista con el Presidente Bush, Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, ha declarado que la presente crisis debe conducir a “un nuevo orden económico mundial”, lo que es aceptable, si éste nuevo orden se orienta por los principios democráticos –que nunca debieron abandonarse– de la justicia, libertad, igualdad y solidaridad.

Las “leyes del mercado” han conducido a una situación caótica que ha requerido un “rescate” de miles de millones de dólares, de tal modo que, como se ha resumido acertadamente, “se han privatizado las ganancias y se han socializado las pérdidas”.  Han encontrado ayuda para los culpables y no para las víctimas.  Es una ocasión histórica única para redefinir el sistema económico mundial en favor de la justicia social.

No había dinero para los fondos del Sida, ni de la alimentación mundial… y ahora ha resultado que, en un auténtico torrente financiero, sí que había fondos para no acabar de hundirse los mismos que, favoreciendo excesivamente las burbujas informáticas y de la construcción, han hundido el andamiaje económico mundial de la “globalización”.

Por eso, es totalmente desacertado que el Presidente Sarkozy haya hablado de realizar todos estos esfuerzos con cargo a los contribuyentes ¡”para un nuevo capitalismo”!... y que el Presidente Bush, como era de esperar en él, haya añadido que debe salvaguardarse “la libertad de mercado” (¡sin que desaparezcan los subsidios agrícolas!)…

No: ahora debemos ser “rescatados” los ciudadanos, favoreciendo con rapidez y valentía la transición desde una economía de guerra a una economía de desarrollo global, en que esa vergüenza colectiva de inversión en armas de 3 mil millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre más de 60 mil personas, sea superada.  Una economía de desarrollo que elimine la abusiva explotación de los recursos naturales que tiene lugar en la actualidad (petróleo, gas, minerales, coltán…) y se apliquen normas vigiladas por unas Naciones Unidas refundadas –que incluyan al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial “para la reconstrucción y el desarrollo” y a la Organización Mundial del Comercio, que no sea un club privado de naciones, sino una institución de la ONU– que dispongan de los medios personales, humanos y técnicos necesarios para ejercer su autoridad jurídica y ética eficazmente.

Inversiones en energías renovables, en la producción de alimentos (agricultura y acuicultura), en la obtención y conducción de agua, en salud, educación, vivienda,… para que el “nuevo orden económico” sea, por fin, democrático y beneficie a la gente. ¡El engaño de la globalización y de la economía de mercado debe terminarse! La sociedad civil ya no será espectador resignado y, si es preciso, pondrá de manifiesto todo el poder ciudadano que hoy, con las modernas tecnologías de la comunicación, posee.

¿”Nuevo capitalismo”?  ¡No!

Ha llegado el momento del cambio a escala pública e individual.  Ha llegado el momento de la justicia.

 

Fuente:

Texto difundido por la Fundación Cultura de Paz
2008-11-11
http://www.fund-culturadepaz.org

 

 
 
       
¿Quiénes somos? | Contáctenos | Sugerencias
© Copyright ASMEDAS 2004 (Asociación Médica de Antioquia).