La Salud Pública por fuera de la Ley 100
Son muchos los conceptos que, dentro del gremio médico y en el sector salud en general, se afirman alrededor de la Ley 100 en materia de prestación de servicios con calidad, coberturas, eficiencia y oportunidad, así como en seguridad social, pensiones, etc. No obstante todas estas opiniones, algo se tiene muy claro y es que la Ley que reformó el Sistema de Seguridad Social provocando el revolcón en el que se encuentra sumida hoy la salud de los colombianos, no es una ley de Salud Pública ni se planteó para solucionar los problemas de la misma.
De otro lado, es importante reconocer que la situación actual de la salud pública en el país no se puede atribuir sólo al modelo, al sistema ni a la famosa Ley 100, sino que existen otros factores del desarrollo social del país como son el avance científico tecnológico, la educación, el desplazamiento, la violencia, entre otros, que la afectan directamente o indirectamente.
Momento Médico estuvo presente en el encuentro analítico propiciado por la Facultad Nacional de Salud Pública y el Ministerio de Protección Social sobre los diez años del Sistema General de Seguridad Social en Salud, realizado en el recinto de Quirama (Oriente de Medellín), el pasado 12 y 13 de marzo, en donde se reunieron varias personalidades del sector de la salud de Antioquia y Colombia, y pudo dialogar con el doctor Gabriel Carrasquilla Gutiérrez, médico egresado de la Universidad del Valle, con una Maestría en Salud Pública de la misma universidad, quien, además, realizara una Maestría en Ciencias de la Salud y un Doctorado en Salud Pública en la Universidad de Harvard y que actualmente trabaja con la Fundación Santafé como Director del Centro de Investigaciones y como docente en la Universidad del Valle.
A él le preguntamos cómo compaginan en el actual modelo de Seguridad Social la Salud Pública y el Aseguramiento, y nos respondió:
GCG: La Ley 100 es esencialmente una ley de aseguramiento, que abarca sólo una parte del modelo de salud del país. El fondo del problema es que el eje de la salud centró sus objetivos sólo en los temas del Aseguramiento y la Financiación, y se relegaron a un segundo plano otros aspectos, entre ellos el de la Salud Pública. Se incrementó progresivamente el deterioro de los niveles de vacunación en el país que, entre 1999 y 2000, llegó hasta casi 67%, cuando Colombia se había caracterizado por tener las mejores coberturas de vacunación en toda América Latina. Resurgieron, pues, enfermedades transmitidas por vectores, especialmente Fiebre Amarilla, Dengue y Malaria, y otras infecciosas como la Micobacteriosis, la Tuberculosis que viene presentando a nivel mundial multirresistencia a los medicamentos.
M: ¿Cuál es la causa real del resurgimiento de estas patologías?
GCG: La verdad, esta situación se ha presentado porque carecemos de un adecuado sistema de vigilancia y control en Salud Pública que nos permita prever y detectar a tiempo las causas que las producen.
MM: ¿Qué papel cumpla el Ministerio de la Protección Social en esta situación?
GCG: Al fusionarse Salud y Trabajo y conformar un solo Ministerio, el de la Protección Social, su papel en materia de salud se debilitó considerablemente porque se perdió la representación política que tenía antes cada gabinete ministerial. No obstante la importancia que tiene el Ministerio de la Protección Social, se perdió, además, el espacio que tenía Salud en los Consejos de Ministros. Yo creo que sería muy interesante evaluar esta fusión y reconsiderar su separación.
MM: ¿Cómo afecta el Sistema de Información al nuevo sistema de Seguridad Social?
Yo me atrevería a decir que el principal problema del sector de la Salud hoy es el manejo de la información: información incoherente, fraccionada, incompleta o muchas veces carencia de la misma. Una de las causas es la inadecuada implementación del proceso de descentralización en el país que, aunque estoy convencido de que fue sano democráticamente, fue desarrollada e implementada de manera improcedente.
MM: ¿En qué se basa para hacer esta afirmación?
GCG: He realizado estudios que me han permitido comprobar: primero, que obtener información de los departamentos y municipios es supremamente difícil; segundo, he encontrado que aquellos municipios que no están descentralizados poseen más información que los que sí lo están; en tercer lugar, el Ministerio, a través de la Dirección General de Salud Pública, se ha esforzado ingentemente para analizar las cifras existentes pero es el primero en manifestar que la debilidad de la información es muy grande. Yo creo que el Ministerio tiene un presupuesto importante y decisión política clara para manejar el Sistema de Información en Salud el cual, en mi concepto, es lo más prioritario, y así lo ha expresado el mismo Ministro.
Queda, pues, claro que la Salud Pública en Colombia atraviesa una situación crítica pero que, al menos, el gobierno y los diferentes estamentos y actores del sector de la Salud ya comienzan a conscientizarse de la necesidad de buscar estrategias que permitan solucionar la coyuntura a corto y mediano plazo, como es la creación de un Sistema de Información efectivo que permita, por ejemplo, concretar datos estadísticos sobre cifras de epidemias, porque se comparte el criterio de que el anterior modelo por lo menos poseía un sistema más seguro y con el actual, eso se ha perdido.
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